Con una marcha y la toma de la Carretera Federal 190, por parte de profesores adheridos a la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) e integrantes de organizaciones sociales, conmemoraron la represión y el desalojo que sufrieron el 19 de junio de 2016 en Nochixtlán.
Hay que recordar que el domingo 19 de junio de 2016, día en que se conmemoraba el Día del Padre en México, profesores de la CNTE realizaban un bloqueo carretero a la altura de la comunidad de Asunción Nochixtlán, cuando fueron atacados violentamente por centenares de elementos de las policías municipal, estatal y federal, dejando como saldo una gran cantidad de víctimas y graves violaciones a sus derechos humanos.
Los mentores, padres de familia, niños, activistas y población civil participaban en un bloqueo de las vías federales autopista 135-D y Carretera federal 190 y solicitaban una mesa de diálogo sobre la Reforma Educativa, impuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto y por demás demandas sociales comunitarias.
Cuando 400 policías federales, 400 estatales y 50 elementos de la Agencia de Estatal de Investigaciones, fueron desplegados en el citado lugar con la misión de recuperar la libre circulación en las vías federales, como parte del “Operativo Oaxaca” ordenado por el entonces gobernador del Estado Gabino Cue, que había iniciado alrededor de las 5:20 de la mañana.
Los policías se apostaron en el puente y de inmediato comenzaron a lanzar bombas de gas lacrimógeno hacia el bloqueo. En medio del asombro, los profesores y padres dieron paso a la retirada con rumbo a la entrada de Nochixtlán; pensando sería todo lo que harían los elementos federales, pero se dio un cruento enfrentamiento y varias personas fueron reportadas asesinadas, detenidas, heridas y desaparecidas.
El día de hoy los profesores de la Sección 22 e integrantes de organizaciones sociales rememoraron esos hechos y realizaron una marcha de la Carretera Federal 190 hacia el Zócalo de la Ciudad, exigiendo aún justicia para las víctimas y que no queden impunes las violaciones a los derechos humanos, desapariciones y asesinatos, así como cárcel para los culpables.












































