La capital oaxaqueña enfrentó este miércoles un severo caos vial tras una serie de bloqueos realizados por trabajadores del Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE), pertenecientes a la Sección 22, quienes exigen al gobierno estatal el cumplimiento de acuerdos previamente firmados.
Las protestas se concentraron en puntos estratégicos: el crucero del estadio de béisbol, el cruce del ADO y avenida Universidad, donde los manifestantes utilizaron al menos una decena de unidades del sistema BinniBus, así como vehículos de transporte urbano y empresarial para impedir el paso.
RECLAMOS POR PRESTACIONES
De acuerdo con los inconformes, la movilización responde al incumplimiento de prestaciones laborales, entre ellas los llamados “nutrivales”, que aseguran les fueron retirados sin previo aviso.
Aunque no se difundió una postura formal del grupo, el cierre de vialidades evidenció la presión ejercida para reabrir la negociación con las autoridades estatales.
AUTORIDADES MINIMIZAN, PERO RECONOCEN AFECTACIONES
El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, señaló que se trata de un grupo reducido:
“no son más de cincuenta”, y subrayó que su demanda se limita a “cuestiones económicas para su segmento”.
El funcionario también criticó el impacto de la protesta: “están afectando al pueblo de Oaxaca”, al tiempo que confirmó que las unidades del BinniBus fueron retenidas como parte de la movilización.
Romero López adelantó que buscarán canalizar el diálogo a través de la dirigencia formal del magisterio, marcando distancia con este grupo específico.
CRÍTICA DESDE EL GOBIERNO ESTATAL
Por su parte, el gobernador Salomón Jara Cruz cuestionó la forma de protesta. Además, aseguró que el tema no fue planteado previamente ante autoridades federales.
“Si hubieran planteado el tema, pues se hubiera comentado”, afirmó, al tiempo que consideró que la manifestación “no debería de exponerse así”.
El mandatario también hizo énfasis en el uso del transporte público como herramienta de presión:
“¿Cómo tomar un transporte que sirve al pueblo? Eso no debería ser”, advirtió.
ENTRE LA PROTESTA Y EL IMPACTO SOCIAL
Aunque las autoridades reconocen el derecho a la manifestación, el caso vuelve a evidenciar una tensión recurrente en Oaxaca: demandas laborales que terminan afectando directamente a la ciudadanía.
La utilización de unidades del transporte público como mecanismo de presión generó molestia entre usuarios. Quienes quedaron varados o enfrentaron retrasos prolongados en sus traslados.
DIÁLOGO PENDIENTE Y CONFLICTO ABIERTO
El gobierno estatal aseguró que revisará las demandas del sector y que, en caso de existir pendientes, se buscará una solución. Sin embargo, también dejó claro que no todas las exigencias serán atendidas si no corresponden a acuerdos previos.
Mientras tanto, la protesta deja al descubierto un conflicto no resuelto dentro del sector educativo. Así como la fragilidad en los mecanismos de diálogo que, una vez más, derivaron en bloqueos y afectaciones a la población.










































