La destacada artista popular Josefina Aguilar Alcántara, originaria de Ocotlán de Morelos, falleció el pasado 13 de febrero a los 80 años de edad en la ciudad de Oaxaca, dejando un legado profundo dentro del arte tradicional mexicano y la cerámica figurativa que caracteriza a su comunidad.
Reconocida por sus evocadoras figuras de barro rojo, la maestra Aguilar retrató durante décadas escenas de la vida cotidiana de su pueblo: bautizos, bodas, funerales, músicos, comerciantes y personajes populares, así como representaciones religiosas y piezas alusivas al Día de Muertos, consolidando un estilo propio lleno de fuerza expresiva y simbolismo comunitario.
Su talento trascendió fronteras y fue impulsado internacionalmente por el coleccionista y promotor cultural Nelson A. Rockefeller, quien adquirió parte de su obra en la década de los setenta, contribuyendo a posicionar el trabajo de la familia Aguilar en espacios museísticos y colecciones internacionales. Entre las instituciones que resguardan su legado destaca el Museo Mexicano de San Francisco, que la reconoció como “la maestra” de su extensa familia de artesanos.

Nacida el 22 de febrero de 1945 en Ocotlán de Morelos, aprendió desde niña el oficio observando a sus padres. A los seis años elaboró su primer nacimiento, iniciando así una trayectoria que la llevó a obtener el Premio Nacional de Arte Popular en 1977 y a consolidarse como una de las figuras más representativas del barro tradicional oaxaqueño.
Uno de los aspectos más admirables de su vida fue su perseverancia: en 2014 perdió la vista a causa de la diabetes, sin embargo, continuó modelando sus piezas guiándose únicamente por el tacto, mientras su familia colaboraba en el proceso de pintura, demostrando una extraordinaria vocación artística.
Incluso durante los años difíciles de la pandemia, la maestra continuó trabajando y creando piezas que reflejaban la realidad social del momento, reafirmando su compromiso con el arte como testimonio de la vida comunitaria.
Con su partida, Oaxaca pierde a una creadora fundamental del arte popular contemporáneo, pero su obra permanece como memoria viva de las tradiciones, la identidad y la sensibilidad de su pueblo.









































