Aunque este lunes se reportó una calidad aceptable de aire, y posteriormente buena, la zona metropolitana de Oaxaca ha registrado al menos cuatro días con una mala calidad del aire en lo que va de 2026.
Estos días se presentaron en febrero (los días 11,13, 19 y 29) y coincidieron con la quema de pastizales y la explosión de un polvorín clandestino en la zona de Etla.
De acuerdo con el semáforo de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, al menos otros cinco días de ese mismo mes en los que se midió la calidad del aire, esta era aceptable. El resto, ha registrado un calidad buena.
Sin embargo, esta medición se realiza solamente de lunes a viernes, por lo que los sábados y domingos se desconoce la calidad del aire que se respira principalmente en la ciudad de Oaxaca.
Además de la aceptable o buena calidad del aire que se reportó este 2 de marzo, la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos también informó de una circulación anticicló nica que favorecería un cielo despejado, pero con intensa radiación solar y baja probabilidad de lluvias. Además de altas temperaturas en la entidad.
En las últimas semanas, como ha señalado la autoridad estatal, son los incendios forestales, de pastizales (como el de Atzompa los días 18 y 19 de febrero) e incluso las explosiones de polvorines clandestinos los que han generado afectaciones al aire en la ciudad de Oaxaca y en la zona metropolitana.
DAÑOS A LA SALUD
Las condiciones o la calidad del aire impactan directamente en la población con alguna enfermedad o vulnerabilidad por su edad, ya que cuando la calidad es mala se recomienda que no realice actividades al aire libre y que esté más pendiente de su salud.
Hasta el 26 de febrero, de acuerdo con el reporte semanal de la Comisión Nacional Forestal, en Oaxaca han ocurrido 61 incendios, lo que coloca a la entidad en el séptimo lugar nacional por número de siniestros forestales.
Sin embargo, también se ubica en el segundo lugar nacional en cuanto a la superficie afectada: 7,752.86 hectáreas.
A nivel nacional, hasta esa fecha se habían registrado 908 incendios forestales y una superficie afectada de 45,778 hectáreas.











































