En 1968 durante el movimiento estudiantil que sacudió a varios países, como Francia e Inglaterra, México abrió sus puertas de par en par a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que encabezó las investigaciones, detenciones del movimiento y desde entonces han trabajado impunemente en nuestro país, centro y sudamérica. Su maridaje con la policía mexicana fue extraordinaria, mejor dicho excelente, tan corrupta una como la otra; Se crearon múltiples fortunas en el sector policiaco de ambos países, hizo crisis con el caso Camarena, producto de un mal arreglo con Caro Quintero y otros capos de moda, tanto de aquí como de allá; pues al parecer después de Al Capone ya no existen capos ni mafias gringas (que raro), solo los “malditos” mexicanos que superan a Pablo Escobar y otros.
Viene muy bien el tema, pues el Chapo Guzman, García Luna y ahora el General Cienfuegos, que pone en claro y en escena el maridaje y complicidad de ambas corporaciones policiacas que nadan en una corrupción galopante y que trabajan de mutuo acuerdo, empresa que les reditúa óptimas ganancias. Viene a nuestra mente un informe de la CIA en donde informa que tanto el ejército y la policía mexicana están totalmente penetrados por el narco a quien le venden protección autorizada a niveles presidenciales y de gobiernos estatales, originando una potente industria que engendró inmensas fortunas, en dicho informe se habla de la prensa mexicana a la que tildan de corrupta, decadente, vendida al gobierno o al mejor postor y enumeran a columnistas de aquellas épocas como Manuel Buendía, asesinado en circunstancias no muy claras hasta hoy. Las cosas siguen igual la policía y la prensa están coludidas con el narco y salvo honrosas excepciones, léase Reforma y Universal lo demás huele a azufre. Por fortuna el informe de la CIA reconoce que la prensa de provincia, la del interior del país, no se encuentra comprometida con el narco, aunque afirman sus serios compromisos con los gobiernos de los Estados en algunos casos.
Ese informe de la CI aquel entonces sigue vigente con pocas excepciones, hablan del gobierno, que no lo bajan de torpe y corrupto que a diario exhibe una tragicomedia que lo lleva a una crisis irremediable, no sólo en lo sanitarios, sino en lo económico y social.
































