Lo que en un tiempo decayó por la falta de promoción y de verdaderos impulsores de la artesanía de las mazatecas y mazatecos, en este año recobró su auge el textil artesanal manual, entre ellos los vestidos bien confeccionados, blusas, fundas para almohadas, servilletas, manteles, entre otros productos elaborados por manos de mujeres artesanos y hombres con su trabajo rústico.
En breve entrevista con la señora Edith Cerqueda, bordadora huautleca, comentó que los productos de vestir de manta se hacen con paciencia y al gusto de las clientas, con precios razonables, para que tanto los turistas nacionales como extranjeros no hablen mal de los huautlecos. Un vestido sin mucho adorno vale 858 pesos, pero si la persona quiere que se le hagan otros arreglos, su costo asciende a 950 o a mil el vestido bordado, lo mismo los huipiles o blusas que las adolescentes y jovencitas las volvieron modernas.
Por otro lado, el ciudadano Aristeo Gallardo expresó que hasta apenas está recibiendo vida el bordado mazateco, ya que hay políticos de todos los niveles (hoy ya diputadas locales y federales), quienes en tiempos de campaña prometieron difundir o promocionar la artesanía de la región Mazateca, y como siempre, ya llegando al poder no se acuerdan si halagaron a los artesanos y a todos los sectores, pues el dinero los vuelve soberbios, dijo Aristeo Gallardo.












































