Comerciantes y artesanos del mercado Benito Juárez, uno de los sitios más visitados en las vacaciones, confían en que las fiestas de “Julio, mes de la Guelaguetza” y las vacaciones de verano les ayuden a recuperarse del desplome de ventas generado por las obras del programa Oaxaca Camina y por el plantón de la Sección 22.
La caída de ventas fue para algunos de hasta el 80 por ciento debido a ambas causas, por lo que ahora confían en recuperar los niveles habituales o superarlos.
Este viernes, sitios como el mercado Benito Juárez y el 20 de Noviembre ya se observaban con afluencia de visitantes nacionales y extranjeros.
La Secretaría de Turismo (Sectur Oaxaca) ha estimado que durante las fiestas, entre el 17 y 27 de julio, lleguen a la ciudad de Oaxaca alrededor de 149 mil turistas y se registre una ocupación hotelera de 83 por ciento, lo que se traduciría en una derrama económica de 668 millones de pesos.
OBRAS, DAÑINAS
Aunque es incierta la cifra que de estos millones lleguen a los bolsillos de los comerciantes de mercados públicos, la esperanza de varios es la recuperación.
“Que nuestras ventas repunten porque pasamos una temporada bastante pesada con el arreglo de la calle 20 de Noviembre y con el plantón de maestros”, es el anhelo de Sonia Maribel Vargas Ayala, locataria del mercado Benito Juárez.
Para la comerciante, las obras del programa Oaxaca Camina, estimadas para dos meses, demoraron mucho más y dejaron afectaciones a ella y sus compañeros.
Por eso las fiestas de Guelaguetza son algo muy significativo no solo para Oaxaca sino para los comerciantes. “Es lo que esperamos todos los años, un repunte en nuestra economía porque vivimos del turismo”.
Daniela García, propietaria de la quesería y cremería La Oaxaqueña, también tiene la misma esperanza. En este negocio de más de 60 años, las fiestas de Guelaguetza son una de las más esperado para sus ventas.
En su caso, el plantón magisterial de mayo y junio generó una baja del 70 por ciento de las ventas. “Entonces, esta temporada es un respiro para ver si nos podemos recuperar económicamente de esta situación”, comentó la comerciante, quien señala que fue gracias sus clientes locales que lograron mantenerse en estos últimos meses.
TAMBIÉN AFECTADOS LOS NEGOCIOS TRADICIONALES
Desde su negocio de sombreros tradicionales, don Armando Gómez también tiene como expectativa la recuperación tras el desplome de ventas generado por el plantón magisterial.
En el 2025 sus ventas fueron bajas en las fiestas de Guelaguetza, aun así confía que en este año sean superiores. Sin embargo, reconoce que los sombreros no son un artículo básico, por lo que todo dependerá de la capacidad económica de los turistas.
Como artesano, también sabe que en temporadas como esta tendrá que hacer frente al regateo, una práctica habitual por la que los potenciales clientes piden una rebaja a productos artesanales.






































