Una nueva denuncia ciudadana encendió la polémica en Oaxaca: patrullas municipales circulan sin placas ni verificación vehicular, mientras la ciudadanía enfrenta sanciones por incumplir las mismas normas.
A través de grupos de mensajería y redes sociales, usuarios compartieron fotografías y mensajes que cuestionan el doble rasero con que actúan las autoridades. En una de las imágenes se observa claramente la patrulla número 887 de Santa Lucía del Camino, cuya parte trasera carece de matrícula.
“Mientras la ciudadanía cumple con sus obligaciones, llevando sus vehículos a verificación y pagando impuestos, patrullas de Santa Lucía del Camino y Santa Cruz Amilpas evaden sus deberes”, señala el mensaje que acompaña la denuncia.
“LEY PARA POCOS”: UNA PRÁCTICA REPETIDA
La inconformidad no es nueva, pero esta vez el hartazgo ciudadano se hizo visible. Decenas de usuarios denunciaron que, mientras los automovilistas deben desembolsar sumas significativas para cumplir con los trámites vehiculares, las patrullas municipales circulan sin cumplir las normas que ellas mismas vigilan.
En Oaxaca, la verificación vehicular y el uso de placas actualizadas son requisitos obligatorios para transitar, con multas que pueden superar los mil pesos. Sin embargo, las unidades oficiales parecen gozar de una exención tácita que ha sido duramente criticada por colectivos ciudadanos y especialistas en movilidad.
“Si las autoridades no dan el ejemplo, ¿con qué cara sancionan a los demás?”, cuestionó un automovilista en redes sociales, reflejando un sentimiento generalizado de indignación ante la falta de coherencia institucional.
SILENCIO DE LAS AUTORIDADES
Hasta el momento, ninguno de los ayuntamientos señalados —Santa Lucía del Camino ni Santa Cruz Amilpas— ha emitido un pronunciamiento oficial. Tampoco la Secretaría de Movilidad del estado ha informado si se abrirá alguna investigación o sanción administrativa.
La ausencia de respuesta alimenta la percepción de que en Oaxaca la ley se aplica con desigualdad, donde los ciudadanos comunes pagan las consecuencias mientras las instituciones públicas operan al margen de la normatividad.
UN SÍNTOMA DE DESGASTE SOCIAL
Más allá del incumplimiento administrativo, la denuncia refleja una erosión profunda de la confianza ciudadana. El mensaje es claro: cuando quienes deben hacer cumplir la ley la violan, la autoridad pierde legitimidad.
Lo que comenzó como una foto compartida en redes sociales se ha convertido en un símbolo del hartazgo oaxaqueño frente a la impunidad cotidiana. En un contexto donde la corrupción y el abuso de poder son temas recurrentes, una patrulla sin placas se vuelve el espejo más simple —y más revelador— del desorden institucional.












































