Luego de realizar una evaluación en la agencia municipal de Agua de la Rosa, Huautla de Jiménez, donde el pasado 20 de octubre se registró un derrumbe de rocas que dejó una menor fallecida y cuatro personas lesionadas, autoridades de protección civil determinaron la zona como de alto riesgo.
Juan Miguel Morales Díaz, jefe del Departamento de Análisis de Amenazas de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgo (CEPCyGR), informó que en la zona ya existían tres antecedentes por deslizamiento de tierra y rocas, por lo que recomendó a las autoridades municipales y a las familias que habitan en las espaldas del cerro, evacuar el lugar y evitar más edificaciones de caminos o viviendas.
Explicó que el deslizamiento y rodamiento de rocas se originó por las constantes lluvias, aunado a las características topográficas y geológicas que persisten en las zonas montañosas de la Sierra Mazateca en donde este año se han presentado lluvias intensas atípicas.
Con antecedentes
“La situación se dio porque ya había tres antecedentes de deslizamiento y rodamiento de rocas, esto es debido a las condiciones topográficas, geológicas y un alto pendiente provocó que la roca se fracturara y cuatro pedazos muy grandes se rodaran hacia la zona habitada, con su gran tamaño y peso se deslizaron y cayeron en unos 400 metros de distancia”.
El 20 de octubre, día de la tragedia, una de las enormes rocas aplastó una humilde vivienda en el que falleció una menor de edad quien fue identificada como Hanna Itzel González Jiménez de siete años de edad.
Los lesionados
También resultaron con lesiones Ana Paola González Jiménez de 14 años de edad, así como a Liliana González Jiménez de 12 años, a Juan González Jiménez, a los padres de familia Irma Jiménez Zaragoza, de 34 años y Armando González Quiroga de 34 años edad.
Protección civil descartó que el deslizamiento de rocas se haya generado por un micro-sismo o por los trabajos de apertura de un camino que se lleva a cabo en el lugar, sin embargo, recomendó detener los trabajos y que las familias que habitan en la parte baja puedan ser reubicadas para evitar futuras tragedias.











































