En un ambiente de armonía y cercanía, Lupita Ramírez compartió un desayuno familiar en un restaurante de esta ciudad, acompañada de su esposo Isidro Pintor, su hija Liz Ramírez y su nieta Frida Orozco.
Durante la convivencia, la familia disfrutó de una grata charla mientras degustaban su desayuno, haciendo de la mañana un momento especial para fortalecer los lazos que los unen. Con sonrisas y buen ánimo, los asistentes compartieron con el lente de ESTILO OAXACA su deseo de continuar reforzando y acrecentando la unión familiar.
El encuentro transcurrió entre muestras de cariño y un ambiente relajado, dejando un recuerdo significativo de convivencia y cercanía entre generaciones.












































