En los años 60, Norma de Narváez reunió un grupo de jóvenes oaxaqueñas en el hogar de Pila Castillo de Melgoza con el objetivo de organizar la reconstrucción de la Capilla del Rosario, anexa al Templo de Santo Domingo de Guzmán, del que era padre José María Toscón. Tiempo después, el grupo de amigas conformaría el club Mauna Loa.

Adriana Díaz en primera fila
que en las Tablitas está.
“!La Calaca, lotería!”
dice, creyendo ganar.
“Pero ¿quién me está llamando?”
Pregunta la Calavera
¿De dónde ella me conoce?
Si es así, fácil será
el traslado al más allá.
Pero la Huerquita linda
suplica, a más de llorar
“Señora, a mi primita,
no se la vaya a llevar”
Ni tampoco a mí, ¡qué miedo!
todavía voy a chambear
mi pan de Muerto está listo
¿No lo gusta usted probar?

Mina y Ángeles Fernández felices
con su libretita van
recogiendo los sociales
pa’ darlos a EL IMPARCIAL.
Pero antes que bien se fijen
calaquitas ya serán
y muy triste yo me quedo
sin Coctelera Dominical.

La Calaca conmovida
de tal solidaridad
busca pronto
las siguientes
que en su lista están
Chela Aragón en su oficina
trabajando duro está
“esa guapona me gusta,
me la voy a levantar”.

Y Cuqui Pérez Posada que en su tierruca
borda y borda ella está
los trapitos que con gusto
a todas regalará.
Antes de que cante un gallo
me la voy rápido a echar.

Flor Muro, ¿ya habrá regresado
de sus viajes sin parar?
a esa italianita
presto, presto
en raviolis
me la voy a transformar.

La calaca oaxaqueña no se
quizo quedar atrás y Quica muy
asustada a Francia se fue a vivir
para que la calaca no llegara hasta ahí.
Lo que no sabía es que esta calaca
volaba para en su tumba posarla.

Y Lupita Borges en la Cruz Roja
que va y viene sin cesar
con su uniforme, muy puesta
fina calaca será.
Marilú Corres la guapetona
nunca aparece ya,
pero aunque mucho me corres
sé que te voy a atrapar.

Mayola Audiffred en su rascacielos
tiembla y tiembla a más no dar
y por poco, en un sustito
se me va pa’l mas allá.

Nina Castañeda, de los Estates
cuando llegue, ya va a ver
me la llevo a esta bonita
para el panteón florecer.

Olga Paz que casi no viene
pa’ mí que de puro miedo
que me la vaya a raptar
aunque mucho se defienda
no la dejare en paz.

Pero a la dulce Pila Melgoza
no me la quiero llevar
pa’ que siga haciendo el bien
por muchos siglos. Amén.

A la otra Pila Ricárdez, entra linda
que con “Canela” te guiso
vas a saber dulcecita más
que una calaverita.

Rosi Bermúdez como cometa
entre canasta y canasta
luego viene a saludar
yo creo que me la levanto
con ella quiero canastear.












































