Los primeros días del año corresponden al empeño por mirar el futuro; entonces divagamos entre la utopía y los posibles, definimos la estrategia y empeñamos la esperanza.
En materia de cultura, más allá de los buenos deseos, es importante reconocer que existe un campo que trasciende, las instituciones públicas y privadas que nutren con afán una agenda artística que en Oaxaca, es sostenida por creatividad, talento, empeño, orgullo y habilidades, más allá de los recursos financieros y materiales que son requeridos.
Hablar de cultura es navegar en aguas profundas y complejas en las que lo simbólico se materializa, toma sentido, rostro y forma; hablar de cultura en términos de Irina Borkova, ex directora de la UNESCO, es aceptar lo que somos como parte de nuestra identidad, es un medio para fomentar el respeto y la tolerancia entre los pueblos, es un modo de crear puestos de trabajo y mejorar la vida de las personas, es una forma de incluir y entender a el sentido de comunidad.
En estos términos, la cultura representa aquellas cosas que valoramos más allá de los elementos económicos, es la razón para buscar vivir más tiempo y con mayor felicidad y determina la manera en que una sociedad ha de buscar el desarrollo según la propia identidad cultural y sus más especiales prácticas, instituciones, personajes, espacios festivos, lugares emblemáticos, creencias, leyendas y productos locales.
En este año que inicia, miremos a detalle la cultura local que representa el rostro propio que nos define como personas y da sentido a nuestra existencia; reconozcamos en cada foro cultural, en cada programa y en cada esfuerzo realizado en este campo, la gran oportunidad de decidir las expresiones que son valiosas para nuestra vida en comunidad, y la libertad con que podemos definir la manera en que serán compartidas.
Es posible comenzar a transitar del quehacer turístico como única razón de ser para la cultura, de la realización de incontables eventos, como fuente de evidencia de trabajo y ejercicio presupuestal, al desarrollo de procesos culturales integrales que fortalezcan los valores esenciales de nuestra vida en comunidad, que establezcan relaciones igualitarias entre las distintas culturas, que estimulen un comercio justo y bien informado sobre sus productos y que también favorezcan modelos de participación ciudadana para el desarrollo de una agenda cultural.
Que el 2026 sea un año de creatividad, encuentro y reconocimiento en la riqueza de nuestras culturas en Oaxaca.
María Concepción Villalobos López/Corresponsalía Ing. Alberto Bustamante Vasconcelos












































