El filántropo Alfredo Harp Helú y su esposa, la doctora María Isabel Grañén Porrúa, fueron reconocidos este martes durante la XI edición de los Premios Internacionales de Mecenazgo, donde recibieron el galardón en la categoría latinoamericana por su destacada contribución al desarrollo cultural y social en Oaxaca.
La ceremonia se llevó a cabo en el salón de actos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, España. Estos premios son organizados por la Fundación Callia con el objetivo de reconocer a mecenas cuya labor impulsa la preservación y difusión de la cultura. Los galardones se dividen en tres categorías: nacional, iberoamericana e internacional.
En esta edición, el jurado otorgó el reconocimiento en la categoría española a Yannick y Ben Jakober, por su trabajo en la conservación y promoción del patrimonio artístico a través de su fundación en el Museo Sa Bassa Blanca, en Mallorca. En tanto, la categoría internacional fue concedida a Batia Ofer, presidenta del Trust de la Royal Academy de Londres, destacada coleccionista y promotora cultural.

Durante el evento, el director de la Real Academia, Tomás Marco, destacó la importancia del mecenazgo en la vida artística, subrayando que este tipo de iniciativas fortalecen la preservación del patrimonio y permiten acercar el arte a la sociedad.
De acuerdo con los organizadores, estos premios buscan inspirar a más personas a involucrarse en el mecenazgo, así como impulsar la restauración de obras fundamentales del patrimonio público.
Al recibir el reconocimiento, Harp Helú y Grañén Porrúa agradecieron la distinción y recordaron que hace más de tres décadas asumieron el compromiso de “hacer brillar el corazón de México, especialmente el de Oaxaca”, a través del impulso a la cultura y el bienestar social.
“Cada día ofrece una oportunidad para sembrar esperanza en la vida de alguien más”, expresaron en un mensaje conjunto, en el que también destacaron que su labor ha estado enfocada en “tejer comunidad” y fortalecer las raíces sociales mediante el trabajo colectivo.
Asimismo, señalaron que incluso las acciones más pequeñas pueden generar grandes transformaciones cuando impactan positivamente en la vida de las personas. En este sentido, Alfredo Harp Helú reiteró su convicción de destinar recursos y esfuerzos a la construcción de realidades más dignas y humanas.












































