El extitular de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), Marx Arriaga Navarro, permaneció más de 70 horas “atrincherado” en el sexto piso del edificio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la Ciudad de México, luego de que se le informara que dejaría el cargo con la demanda de que su separación se formalice por escrito y conforme a la ley.
Tras habérsele notificado del cambio en la naturaleza de su plaza, lo que permite el nombramiento de un nuevo titular desde el domingo, Arriaga inició una jornada denominada “Protesta con propuesta”.
Durante dos días realizó transmisiones en vivo en su cuenta de Facebook y en la tarde del domingo encabezó una asamblea virtual con los autodenominados Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto Gratuitos para definir las acciones a seguir. Este lunes a las 19:00 horas se reanudó la asamblea.
En las últimas horas, Arriaga demandó que su destitución se realice “conforme a la ley” y por escrito. “Lo que seguiría es que al menos la institución haga el despido de manera formal, que se presente un documento donde se destituye, donde se despide al trabajador conforme a la ley, que no lo haga de manera oscura, diciendo solamente esto de manera verbal”, afirmó.
“Y que tampoco lo haga a través de documentos tangenciales como la nota informativa donde la secretaría informa al país que ha tomado una decisión, pero al trabajador no se le ha informado, no le ha dado un oficio, un despido conforme a la ley”, sostuvo.
Aseguró que no ha tenido contacto con la presidenta Claudia Sheinbaum para aclarar su situación laboral, luego de que la mandataria adelantó el domingo que este lunes hablaría del tema en su conferencia matutina. “El lunes lo hablamos en la mañanera para que podamos explicar y además reconocemos mucho a Marx”, dijo Sheinbaum el sábado desde Tlaxcala.
Durante las transmisiones en redes sociales, el exfuncionario denunció intentos para bloquear su cuenta: “Constantemente nos estuvieron intentando quitar la cuenta de Facebook para que se frenara la transmisión, pero logramos justificar que no estaba infringiendo ninguna ley ni estábamos violentando a nadie”, señaló.











































