La marquesina de un inmueble ubicado en el Centro Histórico de Oaxaca se desmoronó la madrugada de este miércoles, generando momentos de tensión entre vecinos y transeúntes que a esa hora comenzaban sus actividades cotidianas.
El incidente ocurrió sobre la Avenida Juárez, entre las calles Murgía y Abasolo, una de las arterias más transitadas de la ciudad. El material desprendido quedó esparcido desde la banqueta hasta la mitad de la vialidad, lo que obligó a interrumpir la circulación vehicular y peatonal.
Pese a la magnitud del derrumbe ya que se trata de una zona con flujo constante de personas, no se reportaron lesionados.
FACTORES QUE AGRAVAN EL RIESGO
El colapso ocurre en un contexto de desgaste acumulado en diversos inmuebles del Centro Histórico. Tras los recientes sismos, las lluvias de temporada pasada y las que se aproximan, así como los cambios bruscos de temperatura, varias fachadas presentan daños visibles y debilitamiento estructural.
Especialistas han advertido que el deterioro natural de edificaciones antiguas, sumado a la falta de mantenimiento oportuno, incrementa el riesgo de desprendimientos parciales como el ocurrido en Avenida Juárez.
La ciudad de Oaxaca, reconocida por su riqueza arquitectónica y patrimonial, enfrenta el reto de conservar inmuebles históricos sin descuidar la seguridad de quienes habitan y transitan por la zona.
RESPUESTA DE AUTORIDADES
Elementos de seguridad y personal de emergencia arribaron al lugar poco después del incidente. La zona fue acordonada para permitir las labores de retiro de escombros y evitar accidentes adicionales.
Durante varias horas la circulación permaneció cerrada y limitada en el tramo afectado, mientras se realizaban trabajos de limpieza y evaluación de riesgos.
Hasta el momento no se ha informado si el inmueble será sometido a una revisión estructural más profunda ni si se aplicarán sanciones o medidas preventivas adicionales.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN
Vecinos y comerciantes de la zona señalaron que no es la primera vez que se observan desprendimientos menores en edificios antiguos del Centro Histórico. Ante ello, exhortaron a las autoridades municipales y estatales a realizar inspecciones periódicas y a establecer programas de mantenimiento preventivo.
Asimismo, se pidió a la ciudadanía extremar precauciones al transitar por edificaciones con visibles signos de deterioro, especialmente durante temporadas de lluvia o después de movimientos sísmicos.
En resumen, el incidente, aunque no dejó víctimas, pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de reforzar la supervisión y conservación del patrimonio arquitectónico de Oaxaca. Esto, antes de que un evento similar tenga consecuencias mayores.











































