La mañana de este lunes se documentó la presencia de diversos objetos colocados sobre la calle Bustamante, en el tramo que va de Arista al Jardín San Francisco, una de las vialidades principales que conectan con el corazón del Centro Histórico de Oaxaca.
En la zona se observaron llantas, huacales y piedras colocadas a un costado de la banqueta con el objetivo de apartar espacios destinados posteriormente a la instalación de puestos de comercio ambulante.
AFECTACIONES A MOVILIDAD Y PEATONES
La ocupación anticipada del espacio público reduce significativamente una vialidad que ya es complicada por su alta carga vehicular. Además, el paso de peatones se ve limitado, obligando a las personas a descender a la calle, con el consiguiente riesgo para su integridad.
La situación se agrava al tratarse de una de las rutas más transitadas por habitantes y visitantes que acceden diariamente al Centro Histórico, zona reconocida por su valor cultural y patrimonial.
DETERIORO DEL ESPACIO URBANO
Más allá de la obstrucción, el uso constante del espacio para actividades comerciales ha generado deterioro visible en el entorno urbano. En el sitio se aprecian manchas de grasa, residuos y concreto percudido, resultado de la venta cotidiana de diversos productos sin condiciones adecuadas de manejo.
Este desgaste no solo afecta la imagen urbana, sino que también representa un problema de mantenimiento para una zona considerada patrimonio cultural.
PRÁCTICA FUERA DEL MARCO LEGAL
Aunque el comercio ambulante representa una fuente de ingreso para muchas familias, la ocupación y el apartado ilegal de la vía pública contravienen la normatividad vigente. Particularmente en áreas protegidas como el Centro Histórico.
La falta de regulación y supervisión permite que estas prácticas se normalicen, pese a las afectaciones directas a la movilidad, el entorno urbano y el orden público.
UNA PROBLEMÁTICA PERSISTENTE
Finalmente, la presencia recurrente de estos objetos refleja una problemática que continúa sin una solución efectiva. Mientras tanto, el espacio público sigue siendo utilizado de manera irregular, en detrimento del derecho colectivo a una ciudad ordenada y transitable.











































