Tras la aprobación del congreso local para el cobro de los residuos que se reciben en el Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU), el ayuntamiento capitalino reporta que el manejo y disposición de los desechos recolectados en la ciudad cuesta entre 12 y 15 millones de pesos al mes, de acuerdo con el director de aseo público, José Luis Rueda Marín.
Este monto no considera los gastos para el mantenimiento de las unidades recolectoras, entre estas las 40 que después de años de renta (de 2019 a 2024) pasaron a ser propiedad municipal.
Aunque el gasto por los traslados y disposición final es menor al que se tenía hasta 2024 (20 millones al mes, según la pasada administración) sigue representando un costo elevado para las finanzas municipales.
“Acorde a la última resolución del congreso para la ley de ingresos y egresos el monto que se destina es de 900 pesos por tonelada”, explicó el funcionario. Además de señalar que “desde abril el municipio ya se está encargando de esos temas”.
En abril, la Secretaría de Medio Ambiente Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad dijo que el costo por tonelada sería de 894 pesos. Aunque en junio el congreso local reformó el artículo 42 A de la Ley Estatal de Derechos de Oaxaca para establecer una contraprestación respecto al traslado y disposición final de residuos sólidos urbanos. Es decir, estableció una cuota de 7.05 Unidades de Medida y Actualización (UMA´s) por tonelada, que de acuerdo con el valor actual de la UMA (113.14 pesos) representa un costo de 797.6 pesos para cubrir “las erogaciones generadas en el manejo de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), hasta su disposición final en el Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU) en San Pedro Totolapan”.
En julio de este año, según el presidente municipal, Raymundo Chagoya Villanueva, el municipio capitalino todavía no pagaba por usar el CIRRSU, pero sí apoyaban en el manejo de desechos en el centro de transferencia temporal en Xoxocotlán.
Al día, se estima que en la capital se recolectan entre 350 y 450 toneladas, explicó José Luis Rueda Marín, director de aseo público de la Secretaría de Servicios Vecinales.
Desde su implementación en 2023, en la pasada administración, se maneja una recolección separada de desechos en la capital, con días exclusivos para los orgánicos y otros para los inorgánicos.
“La intención es que con capacitaciones a la ciudadanía podamos ir mejorando el reciclaje desde casa para que la cantidad de lo que se produce sea menor”, expuso Rueda.
Asimismo, señaló que a partir del mes de abril, el municipio y el gobierno estatal establecieron un convenio de trabajo en el que el único receptor autorizado es el Centro de Transferencia temporal de Santa Cruz Xoxocotlán y posteriormente la disposición se da en San Pedro Totolapan.
En cuanto a las unidades recolectoras, el parque vehicular es de 68, contando las 40 que se tenían en renta hasta el 2024 y que tras ello pasaron a ser patrimonio municipal.
Sin embargo, al ser unidades que se rentaron por casi dos trienios, su desgaste implica un mantenimiento. Aunque no precisó la cifra, el funcionario dijo que por ser máquinas de uso diario y rudo necesitan de mantenimiento preventivo.












































