Después de ocho días de conversatorios, lecturas poéticas, presentaciones editoriales, talleres y otras actividades, este domingo concluyó la primera edición de la Feria Intercultural de Escritura y Lectura de Oaxaca (FIELO), que se realizó del 31 de agosto al 7 de septiembre en el zócalo de la ciudad de Oaxaca.
La iniciativa creada por el gobierno de Oaxaca, tras la cancelación de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), se convirtió en una especie de experimentación sobre el papel de las autoridades para desarrollar este tipo de actividades, especialmente ante los cuestionamientos de la sociedad civil por el uso de los recursos públicos en materia de cultura. También por la mínima inclusión de la comunidad oaxaqueña en la FILO que varios integrantes de la sociedad civil han señalado.
Asimismo, por el uso que se otorgó a este nuevo programa para la promoción gubernamental, debido a que varias actividades estuvieron a cargo de funcionarios del gabinete estatal.
Este domingo, la FIELO tuvo entre sus últimas actividades una lectura por parte del gobernador Salomón Jara Cruz, ante estudiantes de preparatoria. En ella, el mandatario agradeció la colaboración de otros funcionarios del país, entre estos el gobierno de Sonora, al ser esta entidad la invitada de la primera edición. Asimismo, agradeció la colaboración de la Brigada para leer en Libertad.

El mandatario habló de la importancia de la lectura para las personas de todas las edades, pero también reconoció que, a diferencia de países como Canadá y Francia, en México el hábito de la lectura es muy bajo. Al mostrar las gráficas, detalló que en aquellos países se leen 17 libros al año en promedio, mientras que en México es de 1.7.
La titular del Instituto de Creación Literaria y Promoción de la Lectura, Carmen Sánchez Parada, señaló que esta primera edición de la FIELO permitió “fomentar el hábito por los libros a cientos de personas que se acercaron al zócalo de la ciudad de Oaxaca y pudieron acceder a ediciones a bajo costo”.
Previamente, en una entrevista con El Imparcial, la directora también se dijo dispuesta a una revisión del programa para hacer un balance entre lo logrado y lo que se tiene que mejorar. De igual manera, de tener un diálogo con la sociedad civil.
Durante poco más de una semana, en esta primera feria la afluencia fue diversa. Por momentos, se percibía una mayor asistencia de estudiantes de varios niveles educativos, quienes acudieron en visitas guiadas a la feria y para ser parte de las conferencias o presentaciones.
La oferta de libros también fue variada y se podían conseguir ejemplares gratuitos, otros desde 20 o 30 pesos, lo mismo que algunos discos y otros materiales didácticos.
Además de las presentaciones de los autores invitados de otros estados o países, hubo algunas presentaciones con autores oaxaqueños en temáticas como la poesía o la escritura en lenguas originarias. También hubo presentaciones desarrolladas por las propias librerías oaxaqueñas desde sus puestos para promover la obra de autores que no tuvieron espacio en los foros principales.











































