El municipio de Oaxaca de Juárez y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) enfrentan el reto de revisar y regularizar aproximadamente 400 terrazas comerciales que operan en el centro histórico de la ciudad, una zona que desde 1987 es patrimonio mundial de la humanidad, pero que debido a factores como el turístico ha visto modificada su arquitectura.
Los principales cambios en los inmuebles, perceptibles desde el exterior, son las terrazas comerciales por las que varias azoteas funcionan como extensión de negocios y en las que incluso hay albercas, hornos, barandales y todos fijos.
Recientemente, el ayuntamiento lanzó una campaña para promover la regularización tanto en materia de protección civil como de funcionamiento comercial y de respeto al reglamento del centro histórico.
Tenemos una mesa permanente en la cual participan el INAH y el municipio de Oaxaca de Juárez, señaló el presidente municipal, Raymundo Chagoya Villanueva, sobre una campaña que también incluye “revisión exhaustiva de las terrazas en establecimientos del centro histórico con el objetivo de que cumplan estrictamente con los requisitos de Protección Civil y no representen riesgo alguno para el público o peatones”.

De acuerdo con el edil, al menos desde principios de agosto se han desplegado brigadas de supervisión conformadas por Protección Civil, por Normatividad, por Desarrollo Urbano, con el acompañamiento del INAH, quienes realizan recorridos para verificar que la terraza cuente con permisos vigentes, instalaciones adecuadas, estructuras seguras y señalización clara, revisando desde barandales, fijaciones hasta salidas de emergencia y cubiertas. Además de dar recomendaciones y en caso necesario imponen medidas preventivas o suspensión temporal.
El edil señaló que estas mesas de trabajo y revisiones van a continuar, por lo que llamó a las y los responsables de los inmuebles que tienen terrazas a acudir con la autoridad municipal y con el INAH para regularizarse.
También adelantó que de estas mesas de trabajo derivarán modificaciones al Reglamento de Aplicación del Plan Parcial del Centro Histórico, a fin de reforzar los requisitos que aseguren una óptima operación de los establecimientos comerciales y sean acorde a la declaratoria de zona de monumentos y de patrimonio mundial.
Por ejemplo, señaló que las terrazas comerciales no deben de percibirse desde la calle. Asimismo, es necesario que cuenten con salidas de emergencia y que en el caso de construcciones permanentes en azotea, estas solamente podrán ser en el 30 por ciento del área. También se analiza la viabilidad de que haya o no terrazas en ciertos inmuebles debido a la manera en que están construidos.











































