Con motivo de la celebración de la festividad de Santo Domingo de Guzmán, la hermandad de la imagen titular, organizó diversas actividades religiosas y culturales, entre las que destacan conferencias relativas a la espiritualidad dominica y las costumbres y tradiciones de este templo, emblema de la religiosidad y cultura de los oaxaqueños.
Fiestas y tradiciones del Templo de Santo Domingo de Oaxaca, fue el tema que desarrolló el maestro José Demetrio Quiroz Alcántara, información sustentada básicamente en los apuntes del Sr. Francisco Vasconcelos, un diálogo en tono de remembranza entre dos vecinas de la casa del Ciprés, en las que destacan las principales diferencias entre las costumbres de los habitantes de la ciudad de Antequera, hoy Oaxaca de Juárez, antes y después de la Independencia Nacional.
La tarde transcurrió en un recuento cronológico de las principales celebraciones que se realizaban en dicho templo, así como aquellas que fueron compartidas con los conventos de San Francisco de Asís y el de la Santa Vera Cruz que hoy corresponde al del Carmen Alto, lugar que aún resguarda antiguas devociones colmadas de momentos rituales y profanos.
Destacan entre las tradiciones comentadas El Rosario de Aurora que era acompañado por una bandera blanca con una Cruz y con el paso del tiempo fue remplazada por los estandartes de las diversas cofradías, gremios y hermandades; la procesión solemne del Santo Entierro del Viernes Santo, las festividades de Santo Domingo en el mes de agosto y las de la Virgen del Rosario en octubre así como la celebración de la Candelaria en el mes de febrero.
Cada uno de estos momentos de fiesta y encuentro fueron ampliamente comentados en este ejercicio de divulgación y memoria por parte de las personas asistentes, en su mayoría vecinas y vecinos del barrio de Santo Domingo, comunidad religiosa inmersa en la zona turística que con actividades de este tipo, busca identificar el sentido profundo de prácticas tradicionales que conforman la propia identidad de una zona del Centro Histórico.
De igual manera, se tuvo conocimiento sobre algunas costumbres alimentarias, de los mestizos e iberos que habitaban en la ciudad, la obra misionera y educativa de la orden dominica, así como de la asistencia social, desarrollada durante más de tres cientos años, específicamente se destacó la alimentación que la orden de los dominicos ofrecía a medio día a los “pobres vergonzantes”, refiriéndose a personas que vivieron con holgura y que atravesaron por dificultades económicas.
En el Seminario de Cultura Oaxaqueña celebramos estos momentos de encuentro y conversación que fortalecen la memoria colectiva y sostienen nuestra identidad local.
José Demetrio Quiroz Alcántara
Corresponsalía “Ing. Alberto Bustamante Vasconcelos”











































