El sonido de los caracoles remontaba al público al año 1501, en el que comenzaba la historia de “Alma Grande”. Aquella que a veces es considerada mito, una realidad o una leyenda, pero que se ha convertido en parte de la identidad de la ciudad de Oaxaca. “Donají… La leyenda” cautivó nuevamente al público este domingo, en el lugar que ocupó la otrora Rotonda de las Azucenas y que desde 1974 es el auditorio Guelaguetza.
En la víspera de la octava del espectáculo del Lunes del Cerro, la función de Donají reunió a más de 11 mil personas en la segunda y última función de este año. Desde el auditorio erigido en el Cerro del Fortín, la leyenda de la princesa zapoteca se recreó con música, danza y luces.
El espectáculo multidisciplinario transportó al público a tiempos prehispánicos, en los que se cree que ocurrió esta historia marcada por la fatalidad desde el nacimiento de la princesa.
Decenas de bailarines, algunos con antorchas y escudos, otros más como los reyes Pelatzilla y Cosijoeza, padres de Donají, dieron vida al espectáculo que por más de 40 años ha sido parte de las fiestas de Guelaguetza.
La historia de la princesa zapoteca que fue sacrificada, y cuya imagen es escudo de la capital oaxaqueña, volvió como cada año.
El Ballet Folklórico de Oaxaca presentó nuevamente esta obra de su director, Fernando Rosales, en la que también se teje una historia de amor entre Donají y el príncipe mixteco Nucano. Además de una trama sobre las dificultades y conflictos entre pueblos que habitaron en el actual valle de Oaxaca y en el que sus descendientes mantienen vivas esas culturas.
Los encargados de dar vida a la princesa zapoteca y al príncipe Nucano fueron Divina López y Kervin Uriel Hernández Méndez. Aunque en toda la trama participaron más de 90 actores y bailarines, quienes tras varios meses de ensayos y preparación dieron lo mejor de sí para deleitar al público con esta historia hecha leyenda.
Por casi hora y media, el público disfrutó de la historia que también se describe como una de sacrificio por parte de la princesa zapoteca para salvar a su pueblo.
Como cierre de las dos funciones, este domingo se celebró al espectáculo de Donají con fuegos pirotécnicos que surcaron el cielo en torno al auditorio. Además de que al final de la puesta en escena subieron al escenario la Diosa Centéotl, Patricia Casiano Zaragoza, y las autoridades y municipales para tomarse la foto del recuerdo con el Ballet Folklórico de Oaxaca.











































