Bani Stui Gulal, Repetición de lo Antiguo 2025, fue el mejor preámbulo para lo que será la Octava de los Lunes del Cerro. La representación dancística que retrata el origen de los Lunes del Cerro y su evolución tuvo una brillante segunda representación este viernes en el Auditorio Guelaguetza, de la ciudad de Oaxaca.
El Grupo Folklórico de Oaxaca, con más de 300 personas en escena, se encargó de esta puesta en escena, que recorrió la época prehispánica, colonial, del México Independiente y contemporánea; para ello echó mano de música en vivo, danzas, detalladas escenografías y coloridos vestuarios de época.
La Gran Fiesta de los Señores, en la cual se realizaban ofrendas y el sacrificio de una doncella en honor a Centéotl, diosa del maíz, fue la representación del momento prehispánico, y la representación fue acompañada de danzas y ceremonias en honor a la Diosa del Maíz.
En la época colonial, los misioneros a través de la evangelización cancelaron los sacrificios a las diosas y en su lugar iniciaron la fiesta a la Virgen del Carmen en donde participaron los gigantes -monos de calenda-, los enanos y los zancudos de Zaachila, llenando de algarabía el escenario.
La serpiente gigante o “Sierpe”, que al igual que en diferentes momentos de la historia, causó gran expectación en el público reunido en la Rotonda de las Azucenas, pues gracias al ingenio de quienes la encarnan, emitió humo y fuegos artificiales.
Durante la representación de la época del México Independiente, se explicó cómo el pueblo oaxaqueño subía al Cerro del Fortín a disfrutar momentos de sana diversión, permitiendo que personas de diversas clases sociales y comunidades comieran, convivieran, se tomaran fotografías y participaran en competencias físico-atléticas.
El espectáculo se presentó por primera vez en 1960 en la Plaza de la Danza.
Para cerrar con broche de oro y exponer la época contemporánea, mujeres ataviadas con los trajes típicos y emblemáticos de las ocho regiones de Oaxaca, declamaron el poema “¡Yo soy Oaxaca!”, texto que externa tanto la cultura y tradiciones del estado, así como el orgullo, identidad y corazón de sus habitantes.












































