¡El hipócrita “mambo” de Chucho Romero, la memoria de Alejandro y la cachetada de Sheinbaum a tata Salomón!
¡De “sicarios mediáticos” a “filósofo del periodismo”! Tras la ejecución de Alejandro Leyva, el secretario de Gobierno intenta lavar su imagen, pero sus propias palabras lo ahorcan; mientras tanto, en Huajuapan, la presidenta Sheinbaum le acomoda un cachetadón político a Salomón Jara defendiendo a Alejandro Murat.
“De lengua me como un taco… y con harto chile”, pero a los señores de la Primavera Oaxaqueña ya no les cabe tanta hipocresía en el cuerpo. Bienvenidos a una nueva, extremadamente ácida y bien correosa entrega de El Huarachazo, el único espacio libre de convenios oficiales que no se dobla ante los caprichos del Palacio de Gobierno ni se traga las mentiras del régimen jarista.
Vaya semanita la que estamos viviendo: pasamos del teatro de la autocompasión y la lavado de manos tras el cobarde asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar, al camaleónico secretario de Gobierno que de la noche a la mañana se cree el nuevo Sócrates de la libertad de expresión, terminando con el oso monumental que pasaron los acarreados de Salomón Jara en Huajuapan de León cuando la mismísima presidenta Claudia Sheinbaum los puso en su lugar. ¡Pásenle a lo barrido, que hoy no dejamos títere con cabeza!
1. El “mambo” de Chucho Romero: de “sicarios mediáticos” a filósofo de pacotilla
“Cae más rápido un hablador que un cojo”, y en el archivo digital está la sentencia del secretario de Gobierno, Jesús Romero López. Tras la ejecución del comunicador Alejandro Leyva —quien antes de morir señaló directamente a Chucho Romero, a Salomón Jara y a Geovany Vásquez Sagrero de querer eliminarlo—, la Primavera Oaxaqueña intentó aplicar la de “tirar la piedra y esconder la mano”. De la noche a la mañana, el verdugo de la prensa quiso vestirse de paladín de la libertad de expresión.
Apenas el pasado 30 de julio, medios convencidos (unos por el jugoso convenio oficial y otros por pura simpatía obligada) le publicaron a Chucho Romero una opinión donde arranca “filosofando” como pensador de barrio sobre los riesgos de ejercer el periodismo en Oaxaca. Nos habla de “crear puentes”, de “diálogo para mejores condiciones” y titula su palabrería como “Proteger el ejercicio del periodismo, un compromiso del Estado”.
¡Válgame Dios! Qué cara dura. Si nos vamos a hacer las preguntas correctas, hay que empezar por la más lógica: ¿Quién en su sano juicio le va a creer una sola palabra a un funcionario que se ha dedicado a sembrar odio y violencia verbal contra los periodistas?
La metamorfosis del dormilón de palacio
Los videos no mienten, Chucho. El 3 de febrero de 2025, en plena mañanera y encendido en ira porque a nivel local y nacional se evidenciaban las torpezas de su patrón Salomón, este mismo secretario calificó a los periodistas críticos como “sicarios mediáticos”, acusándolos de ser “alfiles del PRI” y de articular una “narrativa para desestabilizar a la Primavera”. Y si nos vamos más atrás, en la campaña de 2022, llamó sin despeinarse “zopilote” al compañero Ismael García solo porque no le gustó una nota de Zona Roja. Así lo documento en su video columna la periodista Paola Flores.
Hoy, acorralado y con la soga de la historia apretándole el cuello tras el crimen de Leyva, sale a decir con voz chillona: “Lamentable lo de Alejandro, a quien conozco de años… siempre mantuvimos una línea de respeto”. ¡Farsante! A un funcionario noqueado y que usa la prensa a modo no le creemos nada.
2. La revolcada de Sheinbaum en Huajuapan: ¡a mamar Murat!
“Donde manda capitán, no gobierna marinero”, y a Salomón Jara se le olvidó que en Morena las órdenes vienen de Palacio Nacional. Resulta que durante la gira oficial sobre programas de vivienda encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el municipio de Huajuapan de León, se desató un sainete político que dejó a la Primavera Oaxaqueña con el hocico abierto.
En la comitiva oficial apareció muy campante el exgobernador priista y ahora senador por Morena, Alejandro Murat Hinojosa. Al verlo llegar, la jauría de acarreados que el propio Jara y su séquito movilizaron en camiones empezaron a soltar la consigna que les enseñaron: “¡Fuera, fuera!” y “¡Fuera Murat!”, pensando que con eso le hacían un favor a su patrón gubernamental.
El tiro les salió por la culata de la forma más humillante posible. Ante la berreadera de los grupos de choque de la Primavera, la presidenta Sheinbaum tomó el micrófono, paró en seco las rechiflas y, con una frialdad que congeló a Salomón Jara, salió en defensa personal de Alejandro Murat. Les recetó tres verdades en la cara a los presentes:
1. Votó a favor de la Reforma Judicial: “Aunque no les guste, gracias a su voto salió la reforma”.
2. Liderazgo Diplomático: Destacó su trabajo como coordinador de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
3. Defensa de las Remesas: “Gracias a él se redujeron los impuestos que les iban a cobrar a los paisanos”.
“Así que también hay que reconocer lo bueno de las personas, mi reconocimiento por esas tres acciones”, remató Sheinbaum frente a un Salomón Jara que tuvo que tragarse el coraje y aplaudir con cara de fuchi. ¡Qué bonita lección de política! Tanto que el gobernador arremete contra el pasado y culpa a Murat de todas las desgracias de Oaxaca, para que su propia jefa venga a decirles en su casa que el expriista es un héroe de la Cuarta Transformación. ¡Tómala, Primavera de cartón!
En resumidas cuentas, mis estimados lectores: tenemos a un secretario de Gobierno atrapado en sus propias mentiras sobre los periodistas, un crimen impune que señala al poder y a un gobernador al que su presidenta vino a enseñarle quiénes son los verdaderos intocables en este “PRIMOR”. ‘Arrieros somos y en el camino andamos’, y a este gobierno de dobles discursos ya se le están cayendo las máscaras.
¡Pásenle a lo barrido, que aquí la verdad no pide permiso… y mucho menos perdón!































