Primera Parte
Hoy tocaré un tema delicado y reservado y les diré que, a lo largo de millones de años, la Tierra como planeta se formó, se enfrió y nació la vida en él. Los terremotos han sido parte de esa historia, pero nunca reparamos en fechas, mucho menos en lo que, en un mes, ha sucedido a lo largo del tiempo, en el que la humanidad ha vivido y sobrevivido en el espanto y la zozobra por los terribles acontecimientos telúricos que en nuestro estado han despertado inquietud y que nadie sabe en Oaxaca de la existencia de volcanes en nuestro Estado. El investigador vulcanólogo, geólogo y paleontólogo alemán Wilhelm Freudenberg (1881-1960) fue uno de los primeros en estudiar el vulcanismo en la entidad, y sus hallazgos revelaron que sí, que en Oaxaca hay más de un volcán, todos apagados, por fortuna.
Uno de ellos es el volcán de la laguna de Chacahua, ubicado en la Sierra Madre del Sur, cerca de Santa Catarina Juquila. Lo curioso es que se levanta aislado en plena planicie costera del Pacífico y que, hace algunos años, en su cráter se encontró abundante azufre, una clara señal de la actividad volcánica pasada. Más hacia el oriente se encuentra otro volcán, el de San Pedro Pochutla; este es el más conocido por los vulcanólogos, ya que en 1870 lanzó vapores y ceniza, aunque no dejó rastros visibles de lava. Después de ese episodio, no volvió a registrarse actividad alguna; muchos lo consideran extinto, pero no se descarta que pueda reactivarse e incluso se le atribuyen varios terremotos con epicentro en esa región.
En la vertiente norte de la Sierra Madre del Sur existen otros conos volcánicos muy poco estudiados, como el de Tlacotepec, El Gavilán, Acajete, Tlacolula, Huajuapan y Chazumba. Pero lo más impresionante está frente a nuestras costas de Oaxaca, en donde tienen origen muchos de los sismos que se han registrado en la historia de nuestro Estado. Por lo que sabemos, en esa región del Istmo, hace un siglo, exactamente en el año de 1923, se descubrió un volcán submarino frente al Golfo de Tehuantepec, a unos 150 km de la costa, más adentro, en donde se eleva a más de 4,600 metros desde el lecho marino. Otro volcán está ubicado frente a Puerto Ángel, del Distrito de Pochutla, en donde existe otro volcán submarino que sí ha tenido, a través del tiempo, una actividad histórica, o la tuvieron, ya que nuestra Sierra es una serie de viejos volcanes apagados del Cretácico, último periodo de la era Mesozoica, la de los dinosaurios, que va de los 145 millones de años a hace 66 millones de años.
A nivel mundial, en el recuento de los terremotos, siempre sobresale el del 8 de mayo de 1787, año en el que ocurrió el gran terremoto de 8.6 grados que provocó el maremoto más devastador de la historia de México; a este se le conoció como de San Miguel Arcángel. Los pocos registros de la época narran que la tierra se abrió y que emergió vapor y se vio el agua hirviendo de las grietas que se hicieron en la tierra. También, pocos años después, hubo actividad en los años de 1803 y 1875, cuando se reportaron temblores y grandes cantidades de piedra pómez flotando en el Océano Pacífico frente a las costas de Oaxaca.

Según la tradición de Oaxaca de Juárez, el cerro de San Felipe y el cerro del Crestón no son solo montañas. La leyenda dice que en su interior se escuchan crujidos y que podrían ser antiguos volcanes de agua. Quizá muchos de estos volcanes parezcan extintos y que el tiempo haya borrado sus formas, pero la memoria geológica no se extingue tan fácilmente. Anexo relación de terremotos asociados a los volcanes desde el siglo XV hasta nuestros días; sin espantarlos, les doy los más terribles terremotos que Oaxaca ha padecido: desde incluso la época zapoteca, 1460, la tradición lo menciona de aproximadamente 8.0 grados; época prehispánica, 1495, la memoria histórica lo registra espantoso; otros en el virreinato fueron en 1534, 1542, el 31 de diciembre de 1603, de 7.0 grados; el del 07 de marzo de 1604, San Longinos; 1608; 07 de junio de 1660, de los Santos Reyes, con 7.5 grados; 13 de febrero de 1662; 7 de julio de 1682; 15 de marzo de 1687; 15 de enero de 1696, San Mauro Abad, con 7.5 grados; 19 de marzo de 1696; 23 de agosto de 1696, Santa Rosa de Lima; 25 de febrero de 1702; 4 de marzo de 1711, San Casimiro, de 7.0 grados; 05 de marzo de 1727; 18 de marzo de 1727; 19 de marzo de 1772, San José, patrón de los carpinteros y de la buena muerte; 1775; 25 y 26 de abril de 1776; 21 de abril de 1787, San Anselmo; 8 de mayo de 1787, San Miguel Arcángel, de 8.6 grados; 28 de marzo de 1789, réplica de San Sixto, 7.0; 30 y 31 de marzo de 1789, San Sixto, el más grande que se ha sentido en el país, con magnitud de 8.6 grados. En el año de 1793 llegaron las cenizas de la erupción del San Martín Tuxtla, en Veracruz; luego vino el de mayo de 1794; 23 de marzo de 1795; 08 de marzo de 1800; 05 de octubre de 1801; 5 de abril de 1801, San Vicente Ferrer, de 7.5 grados; 5 de octubre de 1802; 1812; 23 de noviembre de 1818; 1820; 31 de julio de 1821; 02 de noviembre de 1837, Santa Cecilia; varios en los años de 1838 y 1839; 7 de abril de 1845, San Celestino Papa, con 7.5 grados; 9 de marzo de 1845, Santa Francisca; 9 de marzo de 1852, Santa Francisca; 24 de enero de 1854, Nuestra Señora de Belén; 5 de mayo de 1854; 1 de junio de 1864; 11 de mayo de 1870, San Mamerto, de 7.9 grados; 2 de octubre de 1870, San Gregorio; 22 de mayo de 1872; 27 de abril de 1873; 23 de marzo de 1882; 1 de septiembre de 1900; 5 de noviembre de 1900; 19 de noviembre de 1907; 7 de abril de 1908; 26 de marzo de 1916; 20 de noviembre de 1916; 14 de abril de 1917; 21 de marzo de 1920; uno más es el del 29 de diciembre de 1920; 09 de febrero; 21 de marzo de 1928, San Bienvenido, con una magnitud de 7.5 grados; 4 de marzo de 1928, San Florián; 16 de julio de 1928, San Ismael, con 6.9 grados; 04 de agosto de 1928; 9 de octubre de 1928, San Dionisio, de 7.6 grados; 14 de enero de 1931, San Félix de Nola, con 7.8 grados; 15 de enero, San Mauro; 28 de julio de 1957, San Víctor Papa (del Ángel), se cayó al ser la magnitud de 7.7 grados; 16 de abril de 1959, al mediodía; 23 de agosto de 1965, Santa Rosa de Lima, con 7.5 grados; 24 de mayo de 1973; 29 de noviembre de 1978, San Saturnino, de 7.8 grados; 28 de agosto de 1978; 29 de octubre de 1978, con una magnitud de 7.8 grados; 24 de noviembre de 1979, destruyó Huajuapan de León; 29 de noviembre de 1979; otra ceniza que llegó a Oaxaca fue la del Chichonal o Chichón, en Chiapas, en 1982; el 19 de septiembre de 1985, San Genaro, de 8.1 grados; 7 de septiembre de 2017, Santa Regina, con 8.2 grados; 19 de septiembre de 2017, de 7.1 grados; 23 de junio de 2020, San Zenón, 7.4 grados; 28 de marzo de 2025, San Sixto III, 5.2 grados; 6 de octubre de 2025, San Bruno, con 4.2 grados; 18 de junio de 2025, San Marcos, de 4.0 grados; 8 de noviembre de 2025, San Godofredo, 4.0 grados; 8 de febrero de 2026, San Gerónimo Emiliani, con 5.7 grados, y el 4 de mayo de 2026, San José Obrero, con una magnitud de 5.6 grados, Costa Rica, de 6.7 grados.
Como verán ustedes, estos últimos han sido temblores, no terremotos; sin embargo, el sistema constructivo ha mejorado notablemente y se refleja en daños mínimos. Hoy, el cálculo estructural es básico para cualquier construcción, mayor o menor, que se realiza en Oaxaca. Existen en este momento obras tan importantes como el paso a desnivel de Viguera, agencia del municipio de Oaxaca de Juárez, y que le dará solución al gran problema de vialidad que se genera con los miles de carros que arriban a nuestra ciudad capital.
Por lo que es una obra de admirar y felicitar al Gobierno del Estado y al municipal.
Continuará….
Oaxaca de Juárez, 28 de septiembre de 2026
JORGE BUENO
Cronista de Oaxaca
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la Federación Nacional de Asociaciones de Cronistas Mexicanos A.C.


































