La muerte de cinco recién nacidos internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango mantiene abiertas preguntas que, hasta ahora, las autoridades sanitarias no han logrado responder por completo.
El primer fallecimiento ocurrió el 15 de septiembre y los siguientes se registraron con pocos días de diferencia. Los cinco bebés se encontraban en cuidados intensivos por distintas condiciones médicas, pero sus familias denuncian que no han recibido información suficiente para conocer qué provocó cada deceso.
A siete días del primer fallecimiento, los padres aseguran que tampoco han tenido acceso a los expedientes clínicos ni a los resultados de las necropsias practicadas a los menores.
Diego Tobalín, padre de Darío, uno de los bebés fallecidos, resumió la inconformidad de las familias:
“Nosotros nunca vimos una hoja, nunca vimos un estudio, nunca vimos ni siquiera una necropsia, a ninguno de los bebés”.
CUATRO BEBÉS DIERON POSITIVO A UNA BACTERIA
El caso tomó un nuevo giro luego de que el IMSS informara que cuatro de los cinco recién nacidos fallecidos dieron positivo a una bacteria asociada con un brote detectado dentro de las instalaciones.
Sin embargo, el propio instituto estableció un límite importante: la presencia de la bacteria no demuestra, por sí misma, que haya provocado las muertes.
Adriana Toríz Saldaña, coordinadora de Vigilancia Epidemiológica del IMSS, explicó que todavía no existe una relación causal establecida entre el microorganismo y los fallecimientos. Por lo que continúan los análisis clínicos, epidemiológicos y sanitarios.
Entre el 1 y el 19 de septiembre fueron atendidos 11 recién nacidos en la UCIN. Seis fueron dados de alta y no presentaron la bacteria; de los cinco que murieron, cuatro dieron positivo y uno no presentó el microorganismo.
PADRES DENUNCIAN FALTA DE INFORMACIÓN
Mientras las autoridades realizan los estudios, las familias enfrentan otra preocupación: la falta de información sobre lo ocurrido dentro de la unidad.
Tobalín relató que, después de la muerte de su hijo, observó modificaciones y labores de limpieza en el área donde estaban internados los recién nacidos.
“Parecía la escena de un crimen”, afirmó al describir las condiciones que encontró.
Los padres también señalaron que la UCIN fue limpiada y posteriormente sellada, incluso cuando todavía permanecía un bebé en estado crítico dentro del área. Ese menor murió horas después, de acuerdo con el testimonio difundido por la familia.
FAMILIAS SEÑALAN CARENCIAS EN LA ATENCIÓN
Otra de las acusaciones hechas por los padres se relaciona con las condiciones de atención dentro de la unidad.
De acuerdo con el testimonio de Tobalín, durante la estancia de su hijo y de los demás recién nacidos habría observado que algunos trabajadores que manipulaban a los bebés no utilizaban guantes, cubrebocas, gorros u otras medidas de protección.
El padre también señaló una presunta falta de insumos. Además, sostuvo que las familias buscan conocer si las condiciones de la unidad tuvieron alguna relación con los fallecimientos.
El IMSS, sin embargo, sostiene una versión distinta respecto al abasto: tras una revisión conjunta con autoridades federales y estatales, aseguró que existía suficiencia de medicamentos, insumos médicos y materiales de limpieza y desinfección.
DENUNCIARÁN ANTE LA FISCALÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA
Ante la falta de acceso a los expedientes y a los resultados de las necropsias, las cinco familias buscan llevar el caso ante la Fiscalía General de la República.
El objetivo, según el material proporcionado, es esclarecer si existió alguna irregularidad grave en la atención médica o en los protocolos de prevención y control de infecciones.
“Queremos saber qué pasó. Lo que más énfasis hacemos es que esto no se vuelva a repetir”, expresó Tobalín.
EL HOSPITAL MANTIENE CERRADA LA UNIDAD NEONATAL
Como parte de las medidas de contención, la UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos, mientras las autoridades mantienen acciones de vigilancia epidemiológica, aislamiento de casos, toma de cultivos y limpieza y desinfección de las áreas consideradas afectadas.
El IMSS informó que especialistas de la Dirección General de Epidemiología, el CENAPRECE y Cofepris participan en la revisión de expedientes, protocolos de atención y medidas de prevención y control de infecciones.
La vigilancia microbiológica fue ampliada a otras áreas del hospital. Hasta el momento, de acuerdo con la información difundida por el instituto, la bacteria no había sido identificada en otros espacios del centro médico.
EL CASO ABRE UN NUEVO FRENTE PARA LAS AUTORIDADES
El gobernador de Durango, Esteban Villegas, también expresó preocupación por el caso y cuestionó la información proporcionada inicialmente por el IMSS a su administración.
Según el texto, personal de la Coprised acudió al hospital para realizar diligencias y tomar muestras, aunque el gobernador afirmó que trabajadores del instituto no facilitaron los expedientes clínicos de los pacientes.
El punto central de la investigación permanece abierto: se sabe que cuatro de los cinco bebés fallecidos presentaron la bacteria, pero todavía no está acreditado que el microorganismo haya causado sus muertes.
Por ello, los resultados de las investigaciones clínicas, epidemiológicas y periciales serán determinantes para establecer qué ocurrió dentro de la UCIN y si existieron fallas en los protocolos de atención, higiene o control de infecciones.
DURANGO CARGA CON EL ANTECEDENTE DE LA CRISIS DE 2022
El nuevo episodio ocurre en un estado que todavía arrastra las consecuencias de la crisis sanitaria por meningitis registrada en 2022.
De acuerdo con el texto, aquella emergencia provocó oficialmente 41 muertes y dejó decenas de sobrevivientes con secuelas neurológicas. Las investigaciones citadas atribuyeron el brote a violaciones a protocolos de bioseguridad y a la contaminación de medicamentos utilizados en procedimientos médicos.
Ese antecedente vuelve especialmente relevante el esclarecimiento del actual brote en el hospital del IMSS. Aunque no existe información en el texto que permita establecer una relación entre ambos acontecimientos.
Por ahora, las familias de los cinco recién nacidos fallecidos continúan esperando los documentos que permitan conocer las causas de cada muerte. Mientras tanto, las autoridades mantienen abierta la investigación y el hospital permanece bajo vigilancia sanitaria.












































