El cambio climático ha dejado de ser una amenaza exclusiva para los ecosistemas. Sus consecuencias se manifiestan a diario en hospitales, escuelas y hogares mediante enfermedades respiratorias y cardiovasculares, desnutrición, problemas de salud mental y un incremento en la mortalidad por olas de calor.
La divulgadora científica Carol Perelman enfatizó que el deterioro ambiental se ha convertido en una emergencia de salud pública que golpea con especial dureza a las poblaciones más vulnerables, destacando a las niñas, niños y adolescentes en México.
LA INFANCIA MEXICANA, EN EL FOCO DE LA VULNERABILIDAD AMBIENTAL
Citando datos de un informe conjunto entre la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y UNICEF México, Perelman reveló cifras alarmantes sobre la exposición infantil a los estragos del calentamiento global:
- Contaminación del aire: El 96% de las niñas, niños y adolescentes en el país respira aire contaminado.
- Riesgos climáticos múltiples: El 90% de la infancia mexicana enfrenta al menos dos riesgos climáticos de manera simultánea (como sequías, olas de calor o inundaciones).
- Impacto en la mortalidad: De acuerdo con modelos estadísticos citados, un incremento del 10% en indicadores de lluvia máxima de cinco días se asocia con un aumento del 0.9% en la mortalidad infantil y del 1.9% en muertes por enfermedades diarreicas. Asimismo, los picos de calor extremo muestran una correlación directa con el alza en defunciones por padecimientos respiratorios.
Además de los riesgos corporales, la especialista advirtió sobre las repercusiones en la educación, donde los eventos meteorológicos severos provocan ausentismo o deserción escolar, afectando en mayor proporción a las niñas.
“La crisis ambiental es una crisis en salud”, recordó Perelman, citando la sentencia formulada en 2023 por Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
MUERTE, PÉRDIDA LABORAL Y BROTES EPIDEMIOLÓGICOS: EL COSTO GLOBAL DEL CALOR
Respaldándose en el informe internacional Lancet Countdown —que evalúa 54 indicadores de salud ambiental—, Perelman detalló que las medidas globales avanzan a un ritmo insuficiente frente a la aceleración del fenómeno:
- Olas de calor mortales: Se calcula una cifra cercana a las 500,000 muertes anuales relacionadas con el calor extremo en el mundo.
- Impacto económico: El incremento térmico provocó la pérdida de aproximadamente 573,000 millones de horas de trabajo a nivel global, afectando principalmente a trabajadores al aire libre en países con menor desarrollo humano.
- Redistribución de vectores y dengue: La fluctuación en las temperaturas modifica la geografía de los mosquitos. “Cuando hay cambios en los patrones de temperatura, vemos la distribución del dengue de forma diferente, porque el mosquito se adapta a lugares donde antes no habitaba”, explicó.
- Zoonosis y pérdida de hábitats: La deforestación e intervención en áreas selváticas —como se ha observado en grandes obras de infraestructura, por ejemplo, el Tren Maya con riesgos de exposición a leishmaniasis en trabajadores— incrementan el contacto entre humanos y agentes infecciosos aislados.
LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE Y SUS SECUELAS TRANSFRONTERIZAS
El deterioro atmosférico tampoco respeta fronteras políticas. La exposición a partículas nocivas agrava el asma y padecimientos pulmonares crónicos, acentuados en zonas rurales mexicanas donde aún persiste el uso de leña para cocinar.
A nivel macro, -en entrevista con Ana Francisca Vega para MVS Noticias- lPerelman citó como los incendios forestales en Canadá provocaron alertas médicas por emergencias respiratorias y crisis de asma en metrópolis estadounidenses como Nueva York. “Los sistemas planetarios no conocen fronteras”, remarcó.
ECOANSIEDAD Y SOLASTALGIA: EL COSTO EN LA SALUD MENTAL
La degradación del entorno natural no solo enferma el cuerpo, también deteriora la estabilidad emocional. En la investigación médica contemporánea cobran fuerza dos conceptos clave:
- Ecoansiedad: La preocupación y angustia persistente ante el futuro incierto que plantea la crisis climática.
- Solastalgia: El malestar o duelo emocional provocado por la transformación destructiva o desaparición del entorno cotidiano. Por ejemplo, la tristeza de adultos mayores al presenciar la tala de un bosque de su infancia o la contaminación del río donde solían nadar.
MENOS DEL 1% DEL FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO SE DESTINA A LA SALUD
Pese a la evidencia acumulada, Perelman cuestionó que la salud recibiera un espacio formal en las negociaciones globales hasta la COP28 en 2023. Actualmente, menos del 1% de los fondos destinados a combatir el cambio climático se invierte en el sector salud.
Para revertir este panorama, la divulgadora urgió a implementar políticas públicas integrales de adaptación y mitigación de emisiones, acompañadas por un compromiso ciudadano en el consumo sostenible, reducción de plásticos y uso de energías limpias.
“Vale la pena entender de una vez por todas que la salud de la civilización humana depende directamente del estado de los sistemas naturales que nos sostienen. Proteger la naturaleza no es un asunto exclusivo de conservación ecológica; es la mayor medida de prevención médica para el presente y el futuro”, concluyó Perelman.











































