La violencia volvió a sacudir a Miahuatlán de Porfirio Díaz el martes 03 de febrero, dejando al descubierto un clima de inseguridad que sigue creciendo y que, en cuestión de horas, cegó la vida de dos hermanos en ataques distintos, ambos con sello de ejecución y, presuntamente, vinculados a delitos de alto impacto.
PRIMER ATAQUE: MIGUEL ANTONIO, EJECUTADO A PLENA LUZ DEL DÍA
El primer crimen se registró alrededor de las 13:00 horas. La víctima fue identificada como Miguel Antonio F., de 25 años de edad, un joven que, de acuerdo con reportes policiacos, estaría relacionado con actividades de narcomenudeo en la zona.
Miguel Antonio fue sorprendido frente a la terminal de camionetas Líneas Unidas, ubicada en la calle 5 de febrero, entre las calles 16 de septiembre y 3 de octubre. De acuerdo con testigos, los agresores entraron directo a la sala de espera, caminaron sin prisa hacia su objetivo y, sin mediar palabra, le descargaron varios disparos a quemarropa, para después escapar entre el desconcierto de quienes esperaban transporte.
El cuerpo quedó tendido entre charcos de sangre, mientras usuarios de la terminal buscaban resguardarse. Minutos más tarde, policías municipales arribaron para acordonar la escena y dar aviso a personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), que tomó conocimiento del homicidio.
SEGUNDO ATAQUE: SU HERMANO, ABATIDO EN UN CALLEJÓN
Pero la tragedia no terminó ahí. Apenas unas horas después, alrededor de las 18:00 horas, un segundo ataque armado estremeció otro punto de Miahuatlán. Esta vez, la agresión ocurrió en la colonia Porfirio Díaz, sobre la calle cuarta de Magnolia. Ahí, un masculino fue ejecutado a las afueras de su propio domicilio, en un estrecho callejón donde su cuerpo quedó tendido tras recibir disparos directos en la cabeza.
Paramédicos que llegaron tras las detonaciones sólo confirmaron que ya no presentaba signos vitales. Policías municipales y estatales realizaron el acordonamiento del área.
Más tarde se confirmó la conexión fatal: El segundo occiso fue identificado como Julio F., de 32 años de edad, hermano de Miguel Antonio F., el joven asesinado horas antes en la terminal de camionetas.
UN DOBLE CRIMEN CON EL MISMO SELLO
Ambos presentaban disparos certeros en la cabeza, característicos de ejecuciones directas y planeadas. Aunque las autoridades no han emitido una línea oficial, fuentes policiacas señalan que los dos ataques podrían estar relacionados con ajustes por delitos de alto impacto, lo que se refuerza por el historial atribuible al primer hermano asesinado.
MIAHUATLÁN, ENTRE EL MIEDO Y EL SILENCIO
El doble asesinato en un solo día encendió las alarmas entre vecinos y comerciantes de Miahuatlán, quienes señalan que la inseguridad ha aumentado de manera preocupante en los últimos meses. Los ataques armados, antes esporádicos, ahora parecen tener una frecuencia inquietante y una violencia cada vez más marcada.
Mientras los cuerpos fueron levantados y las carpetas de investigación se abrieron, el municipio quedó sumido en un ambiente de miedo y silencio, con la sensación de que la muerte rondó dos veces el mismo hogar en menos de cinco horas, sin que la autoridad municipal pudiera evitarlo.






































