El asesinato de la profesora ayuujk Reina García González, maestra bilingüe y promotora cultural originaria de Santa María Tlahuitoltepec, ha generado una ola de indignación entre colectivos, activistas y ciudadanía, quienes exigen que el caso no quede impune.
La docente fue hallada sin vida al interior de su domicilio en la agencia de San Martín Mexicapan, en la capital oaxaqueña, en hechos ocurridos el pasado 25 de marzo y que son investigados bajo el protocolo de feminicidio.
Quienes la conocieron la describen como una mujer comprometida con su comunidad:
“Reina era una mujer que dedicó su vida al servicio de la comunidad mixe-ayuuk como maestra bilingüe rural, formando generaciones con compromiso, amor y sensibilidad cultural”.
EXIGEN JUSTICIA Y TRANSPARENCIA
El caso ha movilizado a organizaciones como el Observatorio de Mujeres Indígenas y Afromexicanas (Mujinaf), que demandaron la intervención de autoridades federales y estatales para esclarecer el crimen.
En su posicionamiento, exigieron:
“Que se identifique, detenga, proceda y sancione a las personas responsables del feminicidio”.
Asimismo, solicitaron que se garantice la reparación integral del daño para las víctimas indirectas, incluyendo medidas de protección, compensación y garantías de no repetición.
También insistieron en la necesidad de mantener informadas a las familias:
“Exigimos que la Fiscalía informe periódicamente a las víctimas indirectas sobre los avances de la investigación”.
VOCES QUE ADVIERTEN SOBRE IMPUNIDAD
A las exigencias se sumaron voces del ámbito cultural y comunitario. El activista ayuujk Joaquín Galván expresó su solidaridad con la familia y condenó el crimen.
Por su parte, la lingüista ayuujk Yasnaya Aguilar, familiar de la víctima, lanzó un reclamo directo:
“La violencia apagó la vida de mi cuñada. Exigimos justicia para que el feminicidio de la maestra ayuujk Reina García González no quede impune, que no se convierta en un caso para la estadística de la impunidad machista de este país.”
Sus palabras reflejan una preocupación recurrente entre colectivos: que el caso se diluya en un contexto de violencia estructural contra mujeres, particularmente indígenas.
DATOS FORENSES Y LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, la víctima —identificada como R.G.G., de 52 años— falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico severo, derivado de una lesión contundente.
Los estudios periciales también detectaron:
“Hemorragia subaracnoidea secundaria… además de presentar rasgos de asfixia por ahorcadura mecánica”.
La autoridad informó que existen al menos dos líneas de investigación en curso y que se han recabado datos que permitirían identificar a los probables responsables.
Asimismo, indicó que se activó el Protocolo de Investigación de Feminicidio desde el hallazgo del cuerpo en una vivienda de la colonia Monte Albán, en San Martín Mexicapan.
UN CASO QUE EVIDENCIA DESAFÍOS ESTRUCTURALES
El feminicidio de Reina García González no sólo ha provocado exigencias de justicia, sino que también ha reavivado el debate sobre el acceso a la justicia para mujeres indígenas en Oaxaca.
Organizaciones señalaron la necesidad de fortalecer mecanismos como la Alerta de Violencia de Género con enfoque intercultural, así como garantizar la participación de comunidades indígenas en los procesos judiciales.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso permanece bajo escrutinio público, con la exigencia de que no se convierta en un expediente más dentro de los altos índices de violencia de género en el país.






































