Una investigación exhaustiva contra el fraude cibernético y turístico culminó con un fuerte golpe a la delincuencia. Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) desarticularon a una presunta banda delictiva conformada por ocho personas, justo cuando pretendían concretar una serie de estafas en el interior de una plaza comercial de esta demarcación conurbada a la capital oaxaqueña.
Los agentes investigadores irrumpieron en un conocido restaurante de la Macroplaza, donde los sospechosos esperaban reunirse con clientes potenciales. El operativo se derivó de múltiples denuncias penales presentadas por ciudadanos que acusaron formalmente haber sido víctimas de este esquema ilícito.
EL MODUS OPERANDI: REGALOS Y FALSAS PROMESAS
De acuerdo con las indagatorias ministeriales iniciales, la organización delictiva contactaba a los ciudadanos mediante llamadas telefónicas insistentes o correos electrónicos masivos. En estas comunicaciones ofertaban paquetes vacacionales sumamente atractivos hacia destinos de playa nacionales e internacionales a precios inferiores a los del mercado.
Para cerrar el trato, citaban a los interesados en restaurantes exclusivos, donde les ofrecían un desayuno y botellas de vino de cortesía con la finalidad de generar un ambiente de confianza. Una vez que enganchaban a las personas, les solicitaban de inmediato un anticipo obligatorio equivalente al 50 por ciento del valor total del viaje mediante transferencias o cobros con tarjeta.
DESAPARECÍAN CON EL BOTÍN
La Fiscalía estatal constató que, tras recibir los fuertes depósitos de dinero, el grupo delictivo recogía sus pertenencias, cambiaba drásticamente de entidad federativa y cortaba toda comunicación con los afectados, quienes nunca recibían los vuelos ni los hospedajes contratados.
Los capturados fueron plenamente identificados como Abraham, Ángel, José, Alejandro, Alejandra, Berenice, Janet y Said, todos ellos originarios de la Ciudad de México y del Estado de México, entidades desde donde se presume operaban a nivel nacional.
EVIDENCIAS Y SITUACIÓN LEGAL
Durante la sorpresiva intervención policial, la AEI logró el aseguramiento de siete terminales bancarias portátiles, una computadora de escritorio, cajas con botellas de vino de distintas marcas y papelería variada. Todos estos objetos quedaron bajo el resguardo del Ministerio Público como elementos materiales de prueba dentro de la carpeta de investigación correspondiente.
Los ocho imputados fueron trasladados ante el agente del Ministerio Público, donde podrán rendir su declaración formal acompañados de sus defensores. Será en las próximas horas cuando la autoridad determine su situación jurídica penal y defina si son presentados ante un juez de control para el inicio de su proceso judicial.







































