Desde la campaña presidencial mexicana en 2018, escuchamos repetidamente la frase: “la mejor política exterior es la interior”, distando mucho de ser un aforismo y sí una divisa de orden político. En cambio, aquella expresión atribuida al General Porfirio Díaz “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, sí ha tenido un valor histórico y es casi una sentencia geopolítica de la cual es imposible separarnos: ya hemos sufrido desmembramiento, invasiones, agresiones, insultos y muchos agravios más del país más poderoso del mundo y de su presidente actual.
La democracia estadounidense, tan alabada por Alexis de Tocqueville y por quienes aspiran a un régimen que ha sido ejemplar, fue un designio de los llamados Padres Fundadores para la población blanca, en plena época de esclavitud. El pensador francés murió antes de la Guerra de Secesión y su obra La democracia en América, contiene los méritos de la representatividad democrática, exenta de populismo y de lo que hoy se conoce como “participativa”, que es una forma de manipular y simular pretensiones regresivas, en medio de la demagogia.
El pasado 3 de noviembre, hubo elecciones presidenciales en Estados Unidos. Triunfó Joseph Biden, del Partido Demócrata, sobre quien pretendía reelegirse. La fórmula electoral americana es de alto valor en el federalismo: se toma en cuenta la decisión soberana de cada estado, en donde el número de votos electorales va a determinar el triunfo. Quienes no conocen el sistema electoral de allá, suponen que es mejor la fórmula de voto directo por mayoría nacional, lo cual resta lo que debía ser la postura de estados supuestamente libres y soberanos.
El gobierno de México se rehusó abiertamente a reconocer el triunfo de Biden y enviar una felicitación. Fue un severo fallo diplomático. Nuestro país se ubicó en una actitud caprichosa y renuente a alejarse de la empatía entre dos presidentes, uno de ellos, Trump, se encargó de agredir siempre a México y amenazarnos con pagar un ignominioso muro en frontera.
En Estados Unidos hay corrientes políticas que consideran al presidente electo demócrata y su partido, como parte de la izquierda y, a los republicanos, como de extrema derecha. Entonces resulta extraño que el actual régimen mexicano, considerado de izquierda, haya simpatizado con la derecha americana y con un presidente claramente reaccionario. Lo cierto es que la política exterior americana, como la definió Henry Kissinger 50 años, es prácticamente invariable, independientemente del partido en el poder: demócratas y republicanos, burros y elefantes, se apropian del mundo, de las guerras; ejercen su voluntad y vocación de policía mundial, en cualquier sitio y ocasión.
El México actual no practica una política exterior acertada. Se rechaza acudir a cumbres de mandatarios, debido tal vez a conocidas limitaciones. Finalmente, el 14 de este mes, el presidente dirigió una carta a un tal Joseph Biden (sin anteponerle “Señor”) y en dos ocasiones sólo escribe “Sr.”, tal vez por esa austeridad reflejada también en el ahorro de letras: nada costaba poner “Señor”, completo, como parte de la cortesía y de la diplomacia, ausentes en la “política interior”.
La embajadora de México en Washington, había aconsejado oportunamente al presidente, reconocer el triunfo de Biden, omitiendo la opinión de la cancillería. Pero no fue atendida y renunció. Se designa a un funcionario sin experiencia diplomática, pero con intereses de un sector de negocios afín a la administración actual, tal vez como cabildero para temas de orden particular, lejanos de los asuntos de Estado.
Biden es el segundo presidente católico en Estados Unidos, el primero fue J. F. Kennedy, demócrata también y muy afectuoso con México, en los tiempos del desarrollo estabilizador y de la Alianza para el Progreso. Hoy las cosas son distintas. Nuestro gobierno se nota hostil hacia quien tomará posesión en el Capitolio el 20 de enero de 2021. Hay tiempo para establecer una acertada política exterior, no basada en ideas e idearios obsoletos, equivocados o en desuso.


































