“Yo creía que el estrés era una exquisitez de la pequeña burguesía”.
Nueva frase célebre de AMLO
El mapache guasón
No hay nada novedoso en el mensaje a la Nación del señor presidente López Obrador, con motivo de la entrega de su segundo Informe de Gobierno a la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión.
Desde luego que el contenido del Informe deberá ser analizado por los diputados, con la respectiva discusión y difusión de los detalles al respecto. Esperemos, pues.
La nota que sigue creciendo en el interés político de la ciudadanía, a mi juicio, es la posibilidad de “juzgar” por posibles delitos de corrupción a los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.
Un acto de esa naturaleza, tiene una dimensión desconocida en México, a tal grado que ya es tema mundial de los especialistas en este tema.
Legalmente, deben pedir el juicio respectivo, la Cámara de Diputados o el Senado de la República, o el presidente de la República o cuando menos un millón ochocientos mil ciudadanos, quienes deberán identificarse debidamente ante los organizadores de estos actos, ya que hay que recordar que están instaladas mesas de recepción de solicitudes en todas las entidades federativas.
En todo caso, y según la Ley, al recibir la solicitud respectiva por el Instituto Nacional Electoral, debería llevar a cabo una suerte de “Enciesta”, para legalizar tal propuesta.
Ahora bien, el señor presidente López Obrador ha pedido informalmente en sus mañanera al INE, que se prepare para los efectos mencionados, pero el Instituto Nacional Electoral ha señalado –por medio de sus voceros– que solo lo haría si la Suprema Corte de Justicia de la Nación se lo requiere, y que en su caso necesitará recursos “logísticos y financieros”.
En esta explicación que he escrito de primera intención, se nota de inmediato la complejidad del asunto, lo que me lleva a pensar, es un decir, que tal juicio nunca se llevará a cabo.
Parece más bien una inteligente y astuta técnica del señor presidente, para tenernos ocupados con procedimientos increíbles, para distraernos, repito lo expresado en este mismo espacio, de los verdaderos problemas nacionales, la inseguridad, el desempleo, la pandemia y la caída de la economía; claro, si los datos de la baja en el PIB son ciertos –que deben serlo– ya que así lo anunció el señor secretario de Hacienda.
También es posible que AMLO trate de llegar a las elecciones del próximo año, conservando popularidad y ganar nuevamente la mayoría en la Cámara Baja.
En otras palabras, la caída del Producto Interno Bruto será de 12.8 por ciento, y se ahondará la recesión, y tan es así, que el propio secretario que menciono, expresa que ya “no hay guardaditos” y que el proyecto de presupuesto para el próximo año que se deberá presentar a la Cámara de Diputados el día ocho de septiembre del corriente año, será muy austero.
Con esas advertencias no hay engaño, es decir, se nos está anunciando un año difícil, muy difícil en lo económico.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos



































