No es porque el gobierno mexicano haya puesto sus barbas a remojar en eso de impedir que aspirantes a cargos de elección popular, en los comicios del 2 de junio de 2027, sean personajes “mal-averiguados”. No. No es que se sienta aludido, o dice no sentirse aludido, aunque con esto quiera hacer un “control de crisis”.
Digamos que sus dichos en eso de que van a purificar el acceso a candidaturas en distintos partidos, tiene que ver con un sentido de autodefensa en vista que no hay un día, en los meses reciente, en los que no se sepa de uno-dos-tres-tantos políticos de Morena-4-T, que están involucrados en asuntos ilegales…
… Existe la presunción de que muchos de sus políticos, legisladores, funcionarios públicos, presidentes municipales, cabildos… mantienen vínculos con el narcotráfico, con el crimen organizado o con el huachicol fiscal en México.
El tema es nada de esto se sabría en México si no es porque el gobierno de Estados Unidos dio el campanazo al dar a conocer nombres de políticos mexicanos que se presume que están involucrados en temas “criminales”, como les llaman ellos.
Fue el caso de Rubén Rocha Moya, hoy ex Gobernador de Sinaloa; Enrique Inzunza Cázares, Senador y exsecretario general de Gobierno y ocho más de ellos, dos de los cuales se entregaron a la justicia de EUA para beneficiarse del sistema de “testigos protegidos”…
Y todo inició cuando el gobierno de EUA retiró –y sigue retirando- visas a políticos o funcionarios públicos a los que les niega el acceso a su país por razones que sólo ellos conocen pero que generan suspicacias en quienes han sido señalados de esta manera.
Y si por ahora se reservan con precisión las razones que ha llevado al retiro de los permisos, es claro que el gobierno de Trump tiene información que los lleva a este punto de señalamiento….
Y lo hace con toda intención para poner en jaque a la presidencia mexicana de Claudia Sheinbaum, aunque no da a conocer los motivos específicos, ni los expedientes de las revocaciones debido a la confidencialidad de las leyes migratorias, aunque trasfondos apuntan a posibles sospechas o investigaciones vinculadas a seguridad nacional, corrupción o crimen.
Muchos políticos-legisladores-funcionarios han sido notificados de la cancelación de sus visas aunque éstos no dan a conocer su situación y prefieren encubrir la cancelación del permiso.
Aunque también hay casos que el mismo involucrado ha dado a conocer el retiro de la visa, como ocurrió cuando Andy López Beltrán lo hizo de forma estruendosa y con una su carta enviada al presidente de EUA. Un documento extraño, incongruente, grosero, altanero, inútil…
Así que Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, dijo el 30 y 31 de agosto de 2026, durante la reunión plenaria de los senadores y diputados de su partido, que Morena blindará sus candidaturas y que “quien gane la encuesta y tenga malos antecedentes, no será candidato”.
Dijo explícitamente que no se dará acceso ni representación a personas que tengan “cuentas pendientes”, un “pasado cuestionable” o “vínculos inconfesables” (haciendo alusión indirecta a temas ilegales o delictivos): “Nada que ponga en riesgo a nuestro Movimiento”, dijo.
Se creó, asimismo, una comisión en el Instituto Nacional Electoral (INE), encabezada por un Consejero morenista, para detectar casos de infiltración de candidatos no requeridos, no adecuados y que pudieran tener cola que les pisen en eso de estar metidos en asuntos non Sanctos.
He ahí el resultado de aquella política complaciente de “Abrazos, no balazos” impuesta por el expresidente López Obrador.
Hoy los procesos electorales en México están en vilo: la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico están listos para tomar por asalto, vía las urnas, a los puestos de elección popular. Y arrasarán –como lo han hecho en elecciones anteriores- con candidatos que se opongan a sus propuestas o designios.
Las elecciones de junio de 2027 están cargadas de dardos envenenados. De ahí el blindaje que el gobierno y Morena presumen en la selección de los candidatos a los miles de puestos de elección popular el año próximo, en el que estará a prueba la fortaleza social y la voluntad democrática de los ciudadanos mexicanos con derecho a voto. ¿Se respetará ese voto?…
En todo caso, la presidente de México, Claudia Sheinbaum, acaba de anunciar dos iniciativas orientadas a lo electoral: La primera es que nadie con doble nacionalidad podrá contender por la presidencia de México (ergo Francisco Javier García Cabeza de Vaca, ex gobernador de Tamaulipas).
Y la novedad sorpresa: Sheinbaum descartó que la eliminación de visas por parte de EUA sea tomada en cuenta para elegir candidatos… Para ella los acusados en EUA no son acusados en México…
Además, la Consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, anunció que el Gobierno mexicano trabajará en el diseño de una metodología única para evaluar a los aspirantes a cargos de elección popular e identificar “riesgos razonables” de vínculos con el crimen organizado para las elecciones intermedias de 2027, a lo que la presidente preciso que esto se hará con base a información oficial y no por razones de visado con EUA.
Así que ya este 10 de septiembre comenzó la feria y su jugada. Cada uno de los partidos políticos y candidatos e instituciones de lo electoral tienen su responsabilidad con los ciudadanos mexicanos y con la democracia.
Con todo, los presagios no son buenos. El panorama es sombrío. Los mexicanos habremos de ser testigos de lo que pase y lo que ocurra de aquí a ese 2 de junio. Ya veremos. Ya diremos.































