La suerte parece estar echada entre los partidos Acción Nacional y PRI con vistas a la elección en diversos estados del país.
No todo está perdido, dicen aquellos interesados en que se dé la alianza entre los principales partidos de oposición, para que vayan juntos en algunos de los 17 estados en que habrá elección para gobernador.
Según información provenientes de los dos partidos, están estudiando la forma en que se defina la manera en que ambos partidos participen con un mismo candidato o candidata, aunque con sus reservas.
Tres estados son los elegidos para ensayar dicha fórmula y son en los que un militante del PRI podría encabezar la fórmula, aunque se deben salvar algunos escollos.
Y es que Jorge Romero, dirigente nacional del PAN se opone a establecer la alianza y puso como condición para aquellos que quisieran competir con los colores del PAN debían registrarse como aspirantes del blanquiazul, incluso sin renunciar al partido en que militen.
Es una fórmula ya ensayada por priistas y panistas y sucedió en Sonora en 2021, cuando el priista Ernesto Gándara renunció al PRI para competir libremente como candidato del PAN y el tricolor y aunque estaba bien posicionado, se quedó corto y perdió en las urnas ante el actual gobernador Alfonso Durazo Montaño, en una elección que fue cuestionada como todos los estados de la Costa del Pacífico, por la eventual intromisión de la delincuencia organizada.
La estrategia para nominar a Gándara fue la siguiente, primero renunció al PRI, después el PAN lo postuló como su candidato y el PRI nominó a otro, aunque, finalmente, el priista renunció y manifestó su apoyo a Gándara, al que después también nominó el tricolor.
Algo similar se plantea ahora, ya que militantes y población en general piden la candidatura común, de alianza, coalición o como sea, principalmente en tres estados.
El PAN abrió su registro y lo cerro a finales de julio y tres priistas destacados, con posibilidades, decidieron incursionar, inscribiéndose como aspirantes a la candidatura al gobierno por parte del PAN.
Dos hombres y una mujer decidieron apostar de esa manera en los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Sinaloa.
Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey; Enrique Galindo, alcalde de San Luis Potosí y Paola Gárate, diputada local en Sinaloa.
De esta forma, el PAN analiza sus nombres y de resultar los favorecidos, entonces dependerá del PRI si avala su nominación y se busca la forma en que compitan sin que sea una alianza, palabra a la que parecen tener miedo los blanquiazules.
Los tres personajes se encuentran bien posicionados y son vistos como serios aspirantes. En el caso de Adrián de la Garza y Enrique Galindo, son los mejores posicionados desde la oposición, mientras que Paola Gárate trae un empate técnico con otro priista, Mario Zamora, candidato derrotado dos veces, entre ellas la cuestionada elección de 2021. Zamora perdió en dos ocasiones con Rocha Moya, en la disputa por el Senado y por el gobierno estatal. La diferencia entre Gárate y Zamora es que Zamora no se registró en el PAN y por lo mismo no está considerado por este partido.
Como decíamos al inicio, la suerte está echada y veremos cómo reaccionan los altos mandos del PAN y del PRI.


































