Esta entrega forma parte de los festejos por los 500 años de la llegada de los Dominicos a México. Su presencia y su arribo dos años después a Antequera están ligados a la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa, que tuvo su origen desde el mismo momento en que la congregación dominica se establece en el Valle de Cortés en el siglo XVI. Los Dominicos, desde su llegada en junio de 1526 a México y luego a Oaxaca en 1528, establecieron una red extraordinaria por todo México, con sus 300 fundaciones, que sirvieron como puntos de partida y descanso para su misión evangelizadora. Los Dominicos, por su arquitectura simbólica y como parte de su erudición, fundaron bibliotecas bien dotadas de libros, con incunables europeos del siglo XV y los incunables mexicanos del siglo XVI.
Llegando los Dominicos a Oaxaca, aun siendo frontera segura en aquel lejano 28 de octubre de 1528, día de San Simón y San Judas, iniciaron la construcción del convento de San Pablo en 1529 los dos frailes: Gonzalo de Lucero y Bernardino Álvarez de Minaya, en los lotes que les fueron dados en el reparto de solares en julio de ese año. Sabemos que Lucero y Minaya traían libros y con ellos se inició una de las más grandes bibliotecas que tuvo la Nueva Antequera y que serviría a la Orden de Predicadores para preparar a cientos de novicios durante sus 300 años de esplendor (1535-1835). Entre algunos predicadores pasó por esta biblioteca el cronista Francisco de Burgoa, que nos dejó Palestra historial y Geografía descriptiva, obras que aún consultamos.
La llegada de las órdenes mendicantes fue por San Juan de Ulúa, Veracruz, y luego a México, así como después a Oaxaca… El Clero Secular fue a partir de 1535, año en que se estableció por el obispo Juan López de Zárate, y los primeros en llegar de forma individual a México y Oaxaca fueron el mercedario Fray Bartolomé Olmedo, que llegó con Cortés a Veracruz en 1519, y del Clero Secular fue el 25 de noviembre de 1521 cuando lo hizo Juan Díaz con Fco. de Orozco al valle de Oaxaca.
Los Betlemitas fueron los únicos que llegaron por Guatemala a Oaxaca y vinieron a petición expresa del obispo Fray Tomás de Monterroso, arribando a Antequera el 8 de septiembre de 1675. Fue la única orden hospitalaria fundada en América; portaban un hábito pardo con una estrella de Belén en el pecho. Fue una orden que aportó a la educación y, sin motivo alguno, el Rey Carlos III los expulsó en el año de 1820.
Nota: las iniciales OFM = en latín Ordo Fratrum Minorum, Orden de Frailes Menores = franciscanos observantes, se fundó por San Francisco de Asís en el año de 1209.
En su formación, la Orden de la Verdad —Los Dominicos— se ha caracterizado por su erudición académica desde sus inicios en la Edad Media (siglos V al XV). Lutero, que ya se manifiesta en Europa, lo hizo en el oscurantismo, que fue este de poca ciencia y de dominio de la Iglesia. Resurgió al inicio del Renacimiento y a partir de la caída de Constantinopla, al cerrar los turcos la ruta a Asia en 1453, trayendo un Renacimiento desde Italia en 1400, que consistió en “volver a nacer” en el arte y la ciencia griega.
Aunque este Renacimiento llegó a España hasta el siglo XVI, por lo que el oro del Perú convertido en dinero serviría para financiar el arte y la cultura. La conquista de México fue una ocupación que se dio en el Renacimiento, lo que es bueno, ya que los conquistadores y los frailes, 12 franciscanos (1524) y los Dominicos, 4, ya que el resto murió y 3 se regresaron en 1526, trajeron libros, mapas y la imprenta, que llegaría 13 años después, por lo que debemos entender que Cortés conquistó con espada y pólvora medieval, pero la hizo con mentalidad renacentista.
Así que la imprenta llega a México en el siglo XVI, que es la época del Renacimiento, y fue traída por el virrey Don Luis de Mendoza en 1539, trayendo a Juan Pablo, impresor. Luego llegaría Juan de Borja a Puebla de los Ángeles en el siguiente siglo, en el año de 1642, por lo que la tercera ciudad en tener imprenta es la de Antequera, Oaxaca, ya que llega aproximadamente entre 1687 y 1720, que es la fecha del libro editado en 1720, el más antiguo libro impreso en Oaxaca y que se tiene en la Biblioteca que ocupa la capilla de indios mixtecos en el ex convento de Santo Domingo de Guzmán. Hay otros más valiosos, como la teología y los escritos de Santo Tomás de Aquino, liturgias, sermones, panegíricos, misales, libros para misa en latín, gramáticas y lenguas.
Los libros fueron herramientas para enseñar náhuatl y zapoteco a los novicios; uno de ellos es El Arte Zapoteco, de Fray Juan de Córdoba.
Los incunables europeos llegaron a partir de 1529 a la primera Biblioteca de Oaxaca, que fue la de San Pablo de Soriano. Por lo que resaltan y son interesantes los libros de la Orden de Predicadores, distribuidos en los conventos que fueron construidos no solo en el siglo XVI. La mayoría eran para la enseñanza de 300 novicios que tenía el convento de Santo Domingo el Grande. Por ejemplo, hay que saber que los Dominicos eran fans de los clásicos latinos; el ejemplo, el enseñar latín.
Conocían las frases de Virgilio, por lo que en los conventos de Oaxaca leemos: “Amor Vincit Omnia”, que está en un grabado del siglo XVIII, ubicado en la sala de libros antiguos. Está en un ex libris de Virgilio (Fondo Virgilio); se puede acceder a él mediante solicitud. También, en el hoy Museo de las Culturas, se puede leer en la portería del convento, exactamente sobre el friso de cantera, arriba de la puerta, que es de fecha 1570-1608, aquí se lee “Charitas Omnia Vincit”. Aquí los Dominicos cambiaron Amor por Charitas = “Amor por Dios”.
También el Clero Secular, nacido a la llegada de Don Juan López Zárate en 1535 y quien hizo uso del latín enseñado en el colegio “seminario” de San Bartolomé (1587-1650) y luego en el Seminario de la Santa Cruz (1688-1860), fecha esta última en la que deja su edificio al I.C.A.E., hoy edificio central de la UABJO.
También lo leemos y lo vemos en la sacristía, en una viga de madera del siglo XVII —Vincit Qui Patitur—, que significa “Vence quien aguanta”. Esta es prima de la frase de Virgilio. También vemos la frase en el arco de la entrada lateral sobre la calle de Tinoco y Palacios del templo de San Felipe Neri: Amor Dei Vincit —“El Amor de Dios Vence”—, colocada esta frase en el año de 1733.
Las frases en latín siempre aparecían en algunas cruces atriales del siglo XVI, la frase “Amor Vincit Omnia”; cruces que fueron quitadas de los atrios en la Reforma y que son características de este siglo, al igual que las capillas posas.
Los Dominicos cambiaron las frases por palabras que se adaptaban a su Congregación: “Omnia Vincit Charitas”, que significa “El amor cristiano vence al pecado”, y por eso fue que la adaptaron.
Un dato es que el pasado 3 de mayo, día de la Santa Cruz, recordamos que son los obreros de la construcción quienes repiten y practican la frase “El amor todo lo puede”, al subir a la parte alta de la cruz elaborada en la obra y donde se refleja el estado de avance de esta; ejemplo: si está en obra negra, se hace con polines o varilla, y si está en obra gris, con maderas acabadas, como la duela y el chaflán.
Claro que la última frase que se usó es de Virgilio, pero escrita por un oaxaqueño con una versión muy oaxaqueña.
Nota: el Seminario de la Santa Cruz se inauguró en 1688, en lo que fue la residencia de los obispos por más de un siglo, y fue manifiesto su interés en la filosofía y en el latín, lengua que aún se manifiesta claramente a la mitad del siglo XIX, al mandar el Seminario a la imprenta de Ignacio Rincón, en 1849, un libro basado en Esopo para el colegio Seminario, con el fin de ser utilizado para los jóvenes seminaristas.
En esos años, el Seminario aún estaba en su edificio, pues este les fue arrebatado en 1859, pasándose el 8 de enero de 1860 el instituto, el I.C.A.E., hoy es el edificio central de la UABJO, que sigue cerrado a más de 5 años de que se inició una obra de “conservación”, donde llevan millones de pesos tirados.
Oaxaca de Juárez, Oax., a 17 de agosto de 2026.
JORGE BUENO
Cronista de Oaxaca
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la Federación Nacional de Asociaciones de Cronistas Mexicanos A.C


































