El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, condenó la violencia y el mal que persisten en el estado.
“Nos seguimos encontrando con amarguras en nuestros pueblos, en nuestras ciudades, con tristeza, con dolor, porque algunos deciden hacer a un lado a otros, golpearlos, insultarlos, maltratarlos, matarlos. ¿Qué frutos estamos entregando a Dios? ¿Qué corazón tenemos?”, expresó monseñor este domingo desde la catedral metropolitana de Oaxaca.
Durante la celebración eucarística del mediodía, Vázquez Villalobos convocó a reflexionar sobre la cosecha que espera Dios en su viña, una en la que los frutos tienen que ser de dulzura y de bondad, mas no de acciones negativas como las citadas.
Vázquez Villalobos llamó a trabajar como Dios espera y a entregarle “frutos dulces” a través de nuestras acciones en la familia y en otros ámbitos de la vida. En alusión al relato de la viña del señor, sobre el que ha reflexionando en las homilías de los últimos domingos, monseñor volvió a subrayar sobre la importancia del trabajo en esa viña, que emula a la vida en la tierra, y a cambiar las malas actitudes o acciones por aquellas de amor que espera Dios.
“Ya no entregue frutos amargos, la vida es muy cortita, pronto se acaba. ¿Usted ha pensado cuántos años va a vivir? ¿Y dónde va la línea? ¿Cuánto le falta? A mí ya me falta poquito… Cada día nos vamos acercando a la línea final. Entonces, oye, pues que todo esto que nos falta sea de una dulzura para poder llegar con el que es la dulzura por excelencia, que es Dios. Que nos podamos encontrar con él y sea grato el encuentro, que nos diga: ven, bendito de mi padre”.
La viña del señor es para que dé frutos dulces, no amargos, apuntó el arzobispo, quien también exhortó a trabajar en mejorar y no ser dominados por los defectos.
“Siga trabajando los detalles que no son buenos y que usted tiene, porque todos los tenemos. Hay defectos en nuestras vidas, pues hay que trabajarlos, que eso no nos domine. Que nosotros estemos dominando a esas pasiones, a esos deseos, a esas inclinaciones malas, a esas tentaciones que las estemos dominando con la gracia de Dios para que así los frutos sean lo mejor”.
Durante la misa, monseñor también recordó las próximas celebraciones católicas en honor a las diversas representaciones de la virgen María e invitó a ser parte de ellas, a encomendarse a la virgen de quien en las oraciones se señala el fruto bendito de su vientre y por lo que pidió ser ese tipo de fruto.
Las celebraciones que señaló son la festividad de la Virgen del Rosario, también por la conmemoración de la coronación pontificia de la Virgen de Juquila. Igualmente, pidió prepararse para celebrar al Señor del Rayo.








































