¡Aroma a circo y a elecciones! Nos venden modernidad con cuatro camiones “BinniBus” traídos de pantalla, mientras en las calles el pueblo se ahoga sin agua, mientras en el Istmo y Sierra Sur las masacres tumban el teatro de Chucho Romero; ¡para colmo, ya salieron las garrapatas del erario como Irma Juan Carlos y Benjamín Viveros a pedir el voto!
“Al pueblo pan y circo… ¡pero en la Primavera Oaxaqueña ni pan nos dan, solo camiones de dos pisos y discursos de utilería!”, y en este régimen el cinismo ya no tiene vergüenza ni recato.
Bienvenidos a una nueva, extremadamente explosiva y combativa entrega de El Huarachazo, el único espacio libre de convenios oficiales que no se dobla ante los caprichos del Palacio de Gobierno, no se traga los “cuentos de hadas” del régimen, ni le rinde pleitesía a los farsantes del erario. Vaya semanita de descaro la que estamos viviendo: nos presumen cuatro camioncitos de dos plantas para jurar que ya somos una “metrópoli europea”, mientras en las colonias no hay ni para llenar una cubeta de agua, las calles se desmoronan a pedazos y el secretario de Gobierno, Jesús “Mambo” Romero, insiste en que Oaxaca es un oasis de paz… ¡hasta que la realidad le acomoda un cachetadón de violencia, masacres y cifras maquilladas! ¡Pásenle a lo barrido, que hoy no dejamos títere con cabeza!
Binnibus de dos pisos sobre calles remendadas y senderos del delito
“Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, y aunque el gobernador Salomón Jara nos quiera vender espejitos con cuatro autobuses “BinniBus” de dos plantas para gritar a los cuatro vientos que estamos a la par de las grandes urbes del mundo, la realidad del oaxaqueño de a pie es pura miseria. Nos presumen un transporte “más allá de los pueblos bananeros” —como despectivamente suele calificar el mandatario a la oposición—, pero la modernidad de utilería no tapa el cochinero estatal:
Calles en ruinas: Los flamantes camiones circulan esquivando cráteres, baches y obras malhechas que se caen a pedazos al mes de inauguradas.
Miseria en los servicios: Escasez crónica de agua en decenas de colonias, centros de salud desmantelados, derechohabientes rogando por medicamentos y senderos “seguros” convertidos en trampas para el asalto diario.
Pobreza de fondo: El ingreso de las familias oaxaqueñas sigue estando en el sótano de la media nacional, pero eso sí, ¡miren qué bonitos se ven los camiones amarillos desde el helicóptero oficial!
El “mambo” de las cifras negras: Juchitán se desangra y Chucho tiene “otros datos”
Pero el que de plano vive en la dimensión desconocida o anda dopado de soberbia es el insostenible secretario de Gobierno, Jesús “Mambo” Romero López. Cuando la prensa le cuestiona los bloqueos y el caos que paralizan la capital, el tipo sale con la vacilada del siglo: “Oaxaca es mágico… protestaron los del CSEIIO con marmotas y bailaron aquí en frente, Oaxaca se cuece aparte”. ¡Vaya manera de burlarse de la ingobernabilidad!
Sin embargo, el chiste se le acabó cuando la realidad le soltó una golpiza en las estadísticas de seguridad. Mientras el “Mambo” presume que el Plan Juchitán es un éxito rotundo con una “reducción del 57%” en homicidios, los muertos en las calles desmienten sus números alegres: “A otro perro con ese hueso”, porque el maquillaje que le están metiendo a los números de la violencia en Oaxaca roza el descaro criminal.
Mientras Jesús “Mambo” Romero presume una reducción mágica del 57% en homicidios, los datos fríos y la sangre derramada exponen el engaño. Tan solo el pasado 7 de agosto, un brutal ataque armado y persecución en Juchitán dejó cuatro muertos —incluidos dos menores—, pero al día siguiente el reporte oficial del SESNSP amaneció milagrosamente en ceros para evitar encabezar la lista roja nacional.
La estrategia es “esfumar” cadáveres en la burocracia para no arruinar la gráfica oficial. Para muestra, el 14 de agosto: siete personas fueron ejecutadas entre San Pedro Amuzgos, Santo Domingo Zanatepec y un hecho aislado, pero la Primavera Oaxaqueña solo reportó tres homicidios, rasurando más de la mitad de las víctimas. Salen a declarar que “no ocultan cifras porque son vidas”, pero al régimen le importa más cuidar la imagen que la seguridad; ‘arrieros somos y en el camino andamos’, y con cifras manipuladas no van a devolver la paz a las familias oaxaqueñas.
Huele a elecciones: salen las garrapatas del erario a mendigar el voto
“Oler la huesera y salir de la madriguera”. Como ya se siente el tufo electoral, los diputados y vividores del erario que se durmieron tres años en sus curules han vuelto a invadir las redes sociales para repartir “baños de pueblo” con nuestro dinero.
Irma Juan Carlos: La legisladora que lleva casi una década prendida de la ubre estatal sin mover un solo dedo por sus representados. Lucra con la bandera y vestimenta indígena mientras goza de confort y privilegios pagados por el erario. ¡Una profesional del chantaje étnico para defender los caprichos de Salomón!
Benjamín Viveros: La figura de Morena que anda desatado en precampaña anticipada. Lo mismo sale cargando una pala para sembrar un arbolito, que inaugurando un cachito de banqueta o fingiendo que habla lenguas originarias, raramente se acuerda que la habla, nada más para mendigar la foto. ¡Un personaje gris al que nadie eligió en las urnas y que hoy quiere que le regalemos el voto!
En resumidas cuentas: tenemos un gobierno que vende camiones de dos pisos para tapar la miseria, un secretario que rasura cifras de muertos para vender una falsa paz y una parvada de parásitos políticos pidiendo el voto con la cara dura. ‘Arrieros somos y en el camino andamos’, y la ciudadanía oaxaqueña ya no se traga su Primavera de cartón.
¡Pásenle a lo barrido, que aquí la verdad no pide permiso… y mucho menos perdón!































