LA DIFERENCIA entre izquierda y derecha, como hemos recordado en ESCAPARATE POLÍTICO, yace en que, para la izquierda, la pobreza sí tiene solución, mientras que, para la derecha, la pobreza no tiene solución. Para esta última, sin embargo, lo que hay que hacer es instaurar políticas, a través de las cuales, se procure reducir al máximo posible la pobreza. Veamos qué ala puede tener más lógica, más razón.
LOS GOBIERNOS de izquierda ¿Cómo buscan acabar con la pobreza? Eh aquí el problema, de la manera más estúpida que se les ocurre a sus políticos; repartiendo el dinero público. Claro, esto en virtud de que no es dinero suyo, qué importa (terrible error porque esto, ni en el corto, ni en el mediano, ni en el largo plazo, acaba con la pobreza, al contrario, la acentúa) Pero en la realidad, la pobreza sigue, el reparto de “apoyos” económicos, solo genera ciudadanos que no pueden sostenerse sobre sus propios pies.
POR EL OTRO LADO, que haya la menor cantidad de pobres posibles ¿es viable?
Tras reconocer que no se puede erradicar este mal, los Estados Unidos de Norteamérica, el símbolo del desarrollo en el orbe, tiene cerca de 50 millones de habitantes en pobreza, lo que daría más razón a la hipótesis de que la pobreza NO tiene solución, pero eso no implica que no sea posible una sociedad más próspera (en la humanidad siempre habrá gente que no quiera trabajar, o que haya cedido el control de su existencia a algún vicio).
A PESAR de la pobreza en E.E.U.U. quién puede negar, sin embargo, que LA NACIÓN norteamericana es la tierra de las oportunidades. Millones de casos de emigrantes mexicanos y del resto del mundo, son ejemplo de que cuando las condiciones de libertad económica imperan, un mejor nivel de vida puede generalizarse.
POR ESO, resulta grave que el ala extremista de la izquierda se empecine en la utopía de acabar con la pobreza y lo peor que culpe de ésta al capitalismo, al libre mercado, a la derecha, al clima, a lo que se le ocurra.
CLARO, hay izquierdistas moderados que muestran más cordura; el expresidente uruguayo José Mujica, durante una entrevista hizo la siguiente reflexión ante las erradas posturas de la izquierda extremista, en las siguientes líneas, su gran enseñanza:
-Este viejito es un burgués, poderoso, con 96 años fundó una fábrica de 80 millones y pico de dólares…cuando vio que se iba a morir, dijo a los hijos; no vayan a parar la fábrica por duelo – Decía Mujica a su entrevistador.
-Veo que usted no criminaliza a los empresarios, como a veces hacen los sectores de la izquierda – Interrumpía el reportero.
–No, no, gente como ésta, resuelve el problema; que yo no tengo ni capacidad ni fuerza para poderlos resolver. Si algún día hay fuerzas que lo pueden suplantar con ventaja, vamos arriba, pero si no, va para atrás, yo soy socialista, pero, no quiero ser un bobo, porque si después, por querer repartir exprimo demasiado, tengo menos para repartir. Hay enfermedades que son inteligentes; la sífilis, nunca mata a la víctima, porque si mata a la víctima no tiene de qué vivir. Entonces, que trabaje el capitalista; él va a hacer plata, que yo le tengo que cobrar impuestos para repartir. – Disertaba Mújica.
–¿Está haciendo un paralelismo entre el capitalismo y la sífilis? – Inquiría el entrevistador
-Ambas son enfermedades, la sífilis es evitable, el capitalismo por ahora no es evitable; hay que funcionar con éste. – Puntualizaba el uruguayo, emblema de una izquierda moderada que entiende esa máxima de que, para repartir riqueza, primero hay que generarla.
www.escaparatepolitico.com.mx
Twitter: @escaparate_oax
Correo electrónico: [email protected]
Facebook: Escaparate Político por Felipe Sánchez































