Ante la declaración del Presidente Andrés Manuel López Obrador de considerar la educación esencial, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) exigió garantías de un regreso responsable, “porque la educación de calidad como actividad esencial no se debe improvisar”.
Asimismo, rechazó la decisión del gobierno mexicano de declarar como “actividad esencial” las clases presenciales, sin importar el nivel de riesgo por Covid-19 ni la falta de medidas sanitarias adecuadas para proteger a los menores.
Exigió a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que garantice un regreso responsable, considerando la realidad que el país vive: una tercera ola de contagios cuando las niñas, niños y adolescentes aún no están vacunados.
“Una verdadera educación de calidad, considerada como actividad esencial, requiere de un mayor compromiso y presupuesto que se vea reflejado en escuelas con infraestructura adecuada, con servicio de luz, agua potable, acceso a internet y programas viables de mejora y calidad”.
A través de un comunicado, estableció que la toma de decisiones sobre el regreso a clases presenciales no ha sido transparente ni logra consolidarse, lo que genera incertidumbre a los más de 25 millones de alumnos y a los padres de familia.
Los docentes y directivos de las instituciones educativas se encuentran en la misma disyuntiva, a la espera de las indicaciones de las autoridades educativas.
“Hemos venido observando desde meses atrás la falta de liderazgo y compromiso por parte de las autoridades, las controversias en sus declaraciones y la falta de organización y congruencia en la aplicación de los protocolos propuestos”, indicó la UNPF.
Los padres de familia también manifestaron ser conscientes de la importancia de un regreso a clases presenciales debido a las afectaciones de aprendizaje en los menores, de las consecuencias del rezago educativo, del abandono escolar y todas las consecuencias que ha dejado la pandemia.
“Estamos a favor de un regreso, pero que sea responsable, no improvisado. Basta de simulaciones; pedimos atención y respuesta a las inquietudes que como padres de familia tenemos ante el inicio del próximo ciclo escolar”, enfatizaron.
En tanto, la Sección 22 de la CNTE rechazó el posicionamiento del presidente Andrés Manuel López Obrador y del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, sobre el regreso a los planteles educativos el próximo 30 de agosto, pese a la tercera ola de Covid-19 en el país.
Con base a lo que discutió el magisterio oaxaqueño en la Asamblea Plenaria de la disidencia, los docentes sindicalizados expresaron que “no hay condiciones” en el estado para el regreso a clases a finales de mes, debido a que es alto el riesgo de contagio, especialmente por la variante Delta que ataca a la población más joven.
“Se seguirá trabajando con las clases en línea, cuadernillos, trabajos y demás formas de organización del personal que ha asumido su responsabilidad en medio de esta contingencia”, dijo el dirigente Eloy López Hernández.
Consideró que para que se dé el regreso a los planteles, se deben de cumplir con aspectos básicos como que el semáforo epidemiológico debe de estar en verde durante varias semanas, situación que no se tiene en Oaxaca.
Si bien el proceso de vacunación ha avanzado en el país, las y los niños no han sido vacunados, por lo tanto podrían contagiarse.
Por tal motivo, en el ciclo escolar 2021-2022 las clases comenzarán en línea, a distancia y la Sección 22 retornará a los salones de clase cuando se presenten las condiciones óptimas y se determine la decisión entre todas las partes estén pendientes, es decir, que “se encuentren en la discusión los padres y madres de familia, docentes y autoridades municipales”.








































