Con la llegada del verano aumentan las temperaturas en distintas regiones de México, pero no todos los episodios de calor intenso responden al mismo fenómeno meteorológico.
La onda de calor y la canícula suelen confundirse porque ambas provocan ambientes calurosos; sin embargo, presentan diferencias importantes en su duración, origen y consecuencias para la población.
Expertos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) explican que conocer sus características permite tomar mejores medidas de prevención ante los efectos del clima extremo.
¿QUÉ ES UNA ONDA DE CALOR?
Una onda de calor ocurre cuando una región registra temperaturas por encima del promedio durante un periodo prolongado.
De acuerdo con el Cenapred, este fenómeno debe mantenerse durante más de tres días consecutivos con valores superiores a los registros habituales de la zona.
Para determinar su presencia se consideran:
- Temperaturas máximas registradas entre las 14:00 y 16:00 horas.
- Temperaturas mínimas observadas entre las 05:00 y 07:00 horas.
Este fenómeno está relacionado con la presencia de un anticiclón en niveles altos de la atmósfera, sistema que favorece condiciones de estabilidad, poca nubosidad y aumento del calor, principalmente en regiones del noroeste, norte, noreste y occidente del país.
LA CANÍCULA: CALOR, MENOS LLUVIAS Y SEQUÍA
Aunque también se caracteriza por altas temperaturas, la canícula tiene una diferencia fundamental: además del calor, está asociada con una disminución importante de las lluvias durante el verano.
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua señala que este fenómeno ocurre generalmente entre julio y agosto, cuando las precipitaciones disminuyen y aumentan los periodos de cielo despejado y calentamiento del ambiente.
Entre sus principales características destacan:
- Ocurre después del solsticio de verano.
- Puede registrar temperaturas superiores a los 37 grados Celsius.
- Disminuyen las lluvias.
- Aumenta el calentamiento del aire.
- Predominan condiciones más secas.
El término “canícula” tiene un origen relacionado con la estrella Sirio, de la constelación del Can Mayor, cuyo brillo intenso fue asociado históricamente con los periodos de calor más fuerte.
NO SON EL MISMO FENÓMENO
Aunque ambos pueden generar temperaturas elevadas, la diferencia principal está en su comportamiento.
La onda de calor se define principalmente por un periodo prolongado de temperaturas superiores al promedio, mientras que la canícula está vinculada con una reducción temporal de las lluvias durante la temporada de verano.
Además, una onda de calor puede presentarse en diferentes épocas del año, mientras que la canícula ocurre exclusivamente durante el verano.
OAXACA, ENTRE LOS ESTADOS AFECTADOS POR LA CANÍCULA
En México, diversos estados pueden experimentar los efectos de la canícula, entre ellos Oaxaca, junto con Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.
En estas entidades, la combinación de altas temperaturas y menor presencia de lluvias puede generar impactos en actividades agrícolas, disponibilidad de agua y condiciones de salud.
PREVENCIÓN ANTE EL CALOR EXTREMO
Ante cualquier periodo de temperaturas elevadas, especialistas recomiendan mantener medidas preventivas como:
- Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 11:00 y 16:00 horas.
- Mantener una hidratación constante.
- Proteger a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
- Evitar actividades físicas intensas durante las horas de mayor calor.
- Mantenerse informado sobre los avisos meteorológicos oficiales.
UN VERANO CON MAYORES RETOS CLIMÁTICOS
El incremento de temperaturas representa un desafío cada vez mayor para la población y los servicios de atención. Diferenciar entre una onda de calor y la canícula permite entender mejor sus efectos y tomar acciones oportunas para reducir riesgos.











































