El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica que este año será aún más cálido que el 2019, lo que hace indispensable establecer un Plan Emergente de Contingencia para prevenir y enfrentar los incendios forestales de este año y en adelante.
Gustavo Alanís, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), consideró necesario contar con los recursos adicionales que se requieren para atender la temporada de incendios forestales que potencialmente tendrá grandes implicaciones económicas.
El año pasado fue crítico debido a Oaxaca cerró con 48 mil 291 hectáreas siniestradas, lo que representó la segunda cifra más alta de la República Mexicana después de Jalisco donde se reportaron 51 mil 946 hectáreas.
En total fueron 253 incendios forestales los que afectaron a la entidad en la temporada que comprende del 1 de enero al 31 de diciembre de 2019, 79 más que los 174 reportados durante el año anterior.
El especialista indicó que México es particularmente vulnerable a sufrir incendios catastróficos de gran magnitud, debido a la alta radiación solar y temperatura del territorio que van de la mano con sequías cada vez más agudas y acumulación de material altamente combustible.
Aunado a la intrincada orografía nacional que dificulta el acceso a muchos incendios para su combate.
Ante ello, el manejo de fuego para la agricultura necesita regularse efectivamente y supervisarse porque aproximadamente el 22% de los incendios forestales se inician por el mal manejo de fuego relacionado a la agricultura y el 29% se inician intencionalmente para propiciar el cambio de uso de suelo principalmente.
El año pasado se presentaron 7 mil 410 incendios que alcanzaron el récord de superficie promedio dañada por evento de 85.52 hectáreas.
En total, en 2019 se incendiaron más de 633 mil hectáreas y quedó demostrada la insuficiente capacidad y falta de coordinación gubernamental, para reaccionar adecuadamente ante la magnitud y frecuencia de estos eventos.
Derivado del desmantelamiento en 2019 de las capacidades técnicas, humanas, financieras y operativas de la Conafor, cuyo presupuesto se ha reducido casi a la mitad (43%) desde 2012.








































