Debido a causas externas, Oaxaca enfrenta una disminución de más de mil millones de pesos en las participaciones del estado, de los cuales 200 millones de pesos corresponden a recursos que ya no recibirán los gobiernos municipales.
Lo anterior obligará al Gobierno del Estado a hacer ajustes de forma importante en su planeación presupuestal para este segundo semestre con la premisa de no comprometer atención a la ciudadanía, manejo y control de la pandemia y mucho menos, la reactivación económica.
Vicente Mendoza Tellez-Girón, secretario de Finanzas, resaltó que a pesar de esto, la situación de las finanzas públicas de la entidad se ha fortalecido gracias al reordenamiento y reducción de la deuda pública.
El gobierno que encabeza Alejandro Murat Hinojosa heredó una deuda importante de los dos gobiernos anteriores, pues en diciembre de 2016 el total de la deuda pública de Oaxaca ascendía a 29 mil 400 millones de pesos.

Explicó que se heredaron fuertes adeudos generados en el sector salud, principalmente con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Durante los dos gobiernos anteriores se inició la contratación de más de cinco mil trabajadores incorporados al Sistema de Salud de la entidad, la mayor parte de los cuales corresponde a personal administrativo, “no son médicos, ni enfermeras o auxiliares de salud”.
Estas plazas fueron contratadas sin cobertura presupuestal, “lo que originó fuertes presiones financieras, obligando a las administraciones anteriores al incumplimiento de las obligaciones fiscales y de seguridad social, tanto con el SAT como con el ISSSTE, y generó un adeudo contingente con ambas instituciones cercano a los 9 mil 100 millones de pesos”.
El titular de Finanzas indicó que para dar solución a esta problemática se han realizado diversas acciones como la firma de un convenio de pagos con el ISSSTE, que permitirá en los siguientes 15 años liberar a Oaxaca de la deuda histórica la cual ascendía ya a 2 mil 400 millones de pesos.
También se consiguió que la Federación tomara como pago en especie el Hospital del Niño y la Mujer Oaxaqueña por un monto mayor a los 660 millones de pesos. Se trata, dijo, de “un hospital moderno que seguirá brindando atención y servicios de salud a toda la población de Oaxaca”.
Mientras que para resolver los adeudos con el SAT, explicó que a partir de este año y por primera vez en más de diez años, la Secretaría de Salud del Estado está pagando puntualmente las obligaciones fiscales de forma bimestral, con el fin de contener el crecimiento futuro de los adeudos.
Agregó que durante este y el siguiente año, se liquidará un total de 2 mil 600 millones de pesos, con lo cual las obligaciones fiscales del sector Salud de esta administración con el SAT quedarán liquidadas al 100 %.
Entre los pagos de la deuda heredada y los pasivos contingentes con el SAT e ISSSTE, el gobierno de Murat Hinojosa habrá pagado más de 8 mil 820 millones de pesos.
Al hablar de las estrategias implementadas, dijo que para optimizar los recursos y “hacer más con menos”, en 2019 se llevó a cabo la reestructura de la deuda del estado con la autorización del Congreso.
Se liberaron pagos por 900 millones de pesos que hubieran tenido que enfrentarse precisamente en esta pandemia y se procedió a la liquidación anticipada de Ciudad Judicial, un activo que ya no tenía razón de seguirse pagando, con ahorros a Oaxaca por mil 200 millones de pesos.
Tal ahorro se canalizó principalmente para hacer frente a los retos de la pandemia por Covid-19 durante el año pasado y el actual. Con estas acciones, de los casi 30 mil millones de pesos de deuda total heredada de los gobiernos anteriores, se habrá disminuido en 10 mil 920 millones los adeudos de la entidad.
Por lo que la deuda total del estado al término de la presente administración ascenderá a 18 mil 480 millones de pesos, incluyendo el financiamiento autorizado por el Congreso de hasta 3 mil 500 millones de pesos.
El funcionario también ponderó el esfuerzo de ordenamiento financiero con una reducción de 37% en la deuda total del estado, un esfuerzo de disciplina, que a pesar de haber pasado por el sismo más grande de los últimos años, severas inundaciones y la mayor pandemia de los últimos 100 años fue posible gracias a la prudencia financiera emprendida.








































