Dicha situación deriva por el incremento en el costo de los insumos, reportaron algunos establecimientos expendedores.
El precio se encuentra entre los 14 y 18 pesos, según el gasto que realizan las empresas para su producción.
Algunos empresarios consultados, quienes optaron por omitir sus nombres ante el temor de ser presa de cualquier operativo, señalaron que habrá quien dé más barato el kilo de este producto básico, pero es porque no están dentro del marco de la ley.
En su caso, puede ser que esté utilizando harina y maíz ilícito o es de mala calidad y no apto para consumo humano.
De acuerdo con las versiones, los insumos para esta producción se están elevando de manera considerable por lo que, no les convendría mantener los mismos precios.
“Ahora, se va a ir hasta dos pesos más para arriba; dependiendo de los costos de producción de cada industrial de la masa y la tortilla”, dijo.
Para las personas, es indispensable este artículo de la canasta básica para el alimento diario. “Todos los días compramos tortilla para la casa, cuando no tenemos para comer las que están hechas a mano, vamos a la tortillería de la esquina”, dijo Juan Pérez, quien vive en la agencia de San Martín Mexicapan de esta ciudad de Oaxaca.
Aunque el aumento de dos pesos no representa un gasto oneroso para unas personas, en otras mesas, puede ser la diferencia de tener o no tener tortilla en el plato.
A los productores les cuesta 6 mil 750 la tonelada en promedio y depende de la calidad del insumo el costo final que tendrá.
En esta contingencia, el derivado del maíz y la harina sigue siendo imprescindible en las mesas de las familias oaxaqueñas, aunque existe un compromiso de parte de los tortilleros en sostener sus precios, dependerá del mercado.
Ya que, al cotizarse los insumos en dólares y con referencia en la bolsa internacional de granos, el maíz, varían sus precios, situación que viene a afectar a quienes se encuentran en este sector industrial.








































