Hemodíálisis, oportunidad de vida para Fanny
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

Hemodíálisis, oportunidad de vida para Fanny

Diabetes mal atendida o de plano descuidada afecta a diversos organismos; antecedentes familiares, una alerta


Hemodíálisis, oportunidad de vida para Fanny | El Imparcial de Oaxaca
Fotos: Yadira Sosa / Fanny muestra la válvula por donde se conecta a una máquina para la hemodiálisis

A los 49 años de edad, Fanny Rocío Velasco Sanjuan inició con el proceso de hemodiálisis, después de 30 años con la diabetes y cuatro de hipertensión arterial. Reconoce que descuidó ambas enfermedades y no las atendió como debía.

Fue un descuido del azúcar. No lo tenía controlada y todo eso vino a afectar al riñón y ahora las consecuencias que lleva todo esto”, expresa la mujer mientras intenta recordar algunas fechas.

Con antecedentes familiares con diabetes e hipertensión, Fanny afirma que se dio cuenta que tenía hipertensión luego de que iniciara un cuadro de depresión por la muerte de su padre y renunciara a su trabajo.

Empiezo a sentirme mal y decido ir al médico que me dijo que tenía muy alta mi presión. Desde ahí empezaron a controlarme, pero tampoco me cuidaba mucho. Ahora, hace como medio año empecé con la hemodiálisis, sin pasar por la diálisis”, destaca.

La madre de una joven de 19 años, la misma edad en que a ella le diagnosticaron diabetes mellitus, relata que hace seis meses también enfrentó el Covid-19 y se mantuvo internada en el Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde pudo ingresar por la intervención y apoyo de la Fundación Resguardando Alas.

Yo fui al IMSS porque estaba toda hinchada; entro al hospital y cuando me hicieron una prueba también llevaba Covid. Ahí pierdo la memoria y por eso no me acuerdo de muchas cosas, yo estuve en urgencias y todo se juntó”, expone.

La mujer que asegura haber recibido tres dosis de vacuna anticovid, señala que julio de 2022 fue el mes cuando los riñones le dejaron de funcionar y le dio esta enfermedad al mismo tiempo, con constantes mareos y vómitos que la llevaron a urgencias.

Yo ya estaba muy mal porque no solo caí en depresión por la muerte de mi padre (por un paro cardiaco), sino también por la de mi hermana días antes (por cáncer)”, expresa la madre de familia que depende de su única hija para acudir a las citas de hemodiálisis y realizar otras actividades.

 

El cuerpo y la diabetes le cobra a Fanny los descuidos

 

El descuido

 

Reconozco que no me cuidé. Yo trabajaba y no comía a mis horas cuando era empleada de mostrador de una refaccionaria. No me daba ese cuidado y comía lo que encontrara. Ahora cuando ya tienes las consecuencias, es cuando uno se da cuenta”, dice.

Al quedar sin trabajo, sin dinero y sin seguridad social, Fanny busca el apoyo de Resguardando Alas para poder incorporarse nuevamente al IMSS, luego de que un médico al que acudió le asegurara que debía iniciar con un proceso de hemodiálisis por el daño que ya tenían sus riñones.

De no contar con la seguridad social, Fanny tendría un rápido deterioro y no tendría más opciones para este proceso, porque en el estado solo se cuenta con la Unidad Oaxaca de Hemodiálisis, donde se atienden a pacientes del IMSS sin costo alguno.

De optar por una institución particular en alguna otra entidad federativa, el costo por año sería de casi un millón de pesos, incosteable para aquellos que deben pasar por la hemodiálisis tres veces a la semana el resto de su vida.

Bendito Dios voy saliendo. Tres veces por semana voy a la hemodiálisis y mi hija me acompaña; ella se queda esperándome hasta por tres horas en lo que me conectan a las máquinas”, explica la mujer que reitera las consecuencias de no haber prevenido complicaciones a su estado de salud.

Cuando inició la hemodiálisis en la Unidad Oaxaca, la mujer que apenas cumplirá 50 años afirma que al inicio del proceso le daba mucho frío, le bajaba mucho la presión y hasta el cabello se le cayó.

Incluso, cuenta, por varios meses se mantuvo en silla de ruedas y por ahora se sostiene al andar con bastón y en andadera cuando debe permanecer en pie por mucho tiempo. Asegura que su avance va poco a poco.

Cuando se me cayó mi cabello me asusté mucho, pero el médico me dijo que eso pasa por el mismo cambio al que uno se somete”, expresa Fanny mientras su hija la acompaña en el sillón de su casa y le ayuda con algunos recuerdos que no vislumbra en su memoria.

 

“Reconozco que no me cuidé. No comía a mis horas. No me daba ese cuidado.
Cuando ya tienes las consecuencias, es cuando uno se da cuenta”: Fanny, enferma de insuficiencia renal

 

Larga espera en la Unidad de Hemodiálisis

La hija de Fanny estudia en línea el nivel superior y eso le da más facilidades de apoyar a su madre, a quien espera por más de tres horas sentada en la Unidad de Hemodiálisis en compañía de los familiares de otros pacientes.

Ahí, Fanny asegura que a veces logra platicar con mujeres y hombres que se encuentran en la misma situación, pero lamenta ver a “muchos jóvenes” que deben pasar por ese proceso donde le conectan tubos para filtrar las toxinas y el agua de la sangre, como antes lo hacían los riñones.

Veo a muchos jóvenes y son experiencias horribles. Yo le hecho ganas porque uno se deprime al pensar que mi enfermedad también afecta a otros…pero ahí voy”, añade la mujer que es apoyada por familiares y vecinos en la donación de diversos productos como calcetas, calcetines y cubrebocas, que ella vende para poder tener un ingreso propio.

Aunque en el tratamiento de hemodiálisis Fanny no paga por el servicio ni por los medicamentos que le proporcionan al ser derechohabiente del IMSS, sí debe contar con dinero suficiente para pagar el traslado en taxi cada lunes, miércoles y viernes, porque su estado de salud no le permite tomar un colectivo o camión.

Es importante que mi experiencia sirva a la gente y se cuiden y se hagan estudios. Si saben que tienen diabetes que se cuiden más y busquen ayuda, que no tengan el temor de ir al doctor aunque se tenga el miedo de saber. Es mejor enterarnos a tiempo y es mejor si encontramos un seguro social. Siempre vamos a tener una solución y otra oportunidad”, afirma.


 

Relacionadas: