La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) puso fin de manera anticipada al contrato con la empresa Territorium Life, responsable de la aplicación del examen de admisión en línea para licenciatura, luego de detectar diversas irregularidades durante el proceso de selección correspondiente al ciclo escolar 2026-2027.
La decisión representa uno de los movimientos más contundentes emprendidos por la máxima casa de estudios frente a las anomalías registradas en la evaluación virtual, las cuales obligaron a replantear parte del proceso de ingreso para miles de aspirantes.
ORDENAN AUDITORÍAS PARA REVISAR LA PLATAFORMA Y EL CONTRATO
Como parte de las medidas adoptadas, la UNAM anunció la realización de dos auditorías para esclarecer lo ocurrido.
La primera será una auditoría tecnológica que revisará el funcionamiento de la plataforma, los servidores y el flujo de información durante la aplicación del examen.
La segunda estará enfocada en el proceso de contratación de la empresa, con el propósito de determinar si existieron irregularidades administrativas o posibles responsabilidades.
El abogado general de la universidad, Hugo Concha, explicó que la propia Contraloría de la institución participará en las investigaciones.
“Estamos obligados también por norma, cuando ocurre cualquier situación que presenta irregularidades o cuestionamientos, que lo haga el órgano de la universidad”, afirmó.
Asimismo, informó que el rector Leonardo Lomelí solicitó la intervención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para revisar el contrato suscrito con la empresa.
BUSCAN DETERMINAR SI HUBO FILTRACIÓN DE INFORMACIÓN
La revisión técnica también incluirá un análisis especializado de los servidores y de la infraestructura digital utilizada durante la evaluación.
“Los servidores detectan cuándo hay salidas de información y a dónde son esas salidas de información… queremos llevar a cabo esa auditoría”, señaló Hugo Concha.
Con ello, la universidad pretende establecer si existieron vulneraciones en la seguridad informática o fallas que comprometieran la confiabilidad del proceso de admisión.
HABRÁ EXAMEN PRESENCIAL PARA VALIDAR RESULTADOS
Tras detectar casos de presunta suplantación de identidad y uso de herramientas de inteligencia artificial durante la evaluación virtual, la UNAM determinó aplicar un examen presencial de control a un grupo específico de aspirantes.
La evaluación se realizará del 12 al 19 de agosto en sedes ubicadas en Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana.
La institución precisó que únicamente deberán presentarlo quienes hayan recibido la notificación correspondiente o alcanzado el puntaje mínimo establecido.
La universidad aclaró que esta medida constituye un mecanismo de verificación y no implica que todos los aspirantes hayan incurrido en alguna irregularidad.
Mientras tanto, el calendario escolar se mantiene sin modificaciones: los alumnos de nuevo ingreso iniciarán clases el 31 de agosto, mientras que los estudiantes de reingreso volverán a las aulas el 17 de agosto.
ASPIRANTES ACUDEN A LOS TRIBUNALES
Las decisiones adoptadas por la universidad también provocaron una reacción jurídica de algunos aspirantes.
Varios estudiantes promovieron juicios de amparo para evitar la repetición del examen y defender la validez de los resultados obtenidos en la evaluación virtual.
Los inconformes sostienen que aprobaron el proceso por mérito propio y consideran injusto someterse nuevamente a una prueba debido a irregularidades que, afirman, no les son atribuibles.
Hasta ahora, los juzgados que conocen los casos no han concedido suspensiones provisionales, aunque otorgaron un plazo para que los promoventes amplíen la información de sus demandas.
UN CASO QUE ABRE EL DEBATE SOBRE LOS EXÁMENES DIGITALES
La decisión de cancelar el contrato con la empresa encargada de la plataforma refleja los retos que enfrentan las instituciones educativas al trasladar procesos de alta relevancia a entornos digitales.
El caso también reabre el debate sobre la capacidad de las universidades para garantizar evaluaciones seguras, transparentes y equitativas frente al crecimiento del uso de inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas que pueden comprometer la autenticidad de los procesos de selección.











































