El huracán Rachel volvió a fortalecerse durante las primeras horas de este domingo 4 de octubre y alcanzó nuevamente la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, aunque su trayectoria prevista mantiene al sistema sobre aguas abiertas del océano Pacífico.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que a las 09:00 horas, tiempo del centro de México, el ciclón se encontraba aproximadamente a 500 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur.
Rachel presentaba vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora, con rachas de hasta 205 kilómetros por hora y una presión mínima central de 965 hectopascales. El sistema avanzaba hacia el oeste-noroeste a una velocidad de nueve kilómetros por hora.
La recuperación de intensidad merece atención porque Rachel había descendido previamente a categoría 1. Sin embargo, durante la noche del sábado y la madrugada del domingo sus vientos volvieron a incrementarse hasta superar el umbral de 154 kilómetros por hora requerido para alcanzar la categoría 2.
BAJA CALIFORNIA SUR CONCENTRA EL MAYOR RIESGO
Aunque el pronóstico no contempla un impacto directo del centro del huracán sobre territorio mexicano, la circulación de Rachel continuará generando condiciones adversas en el sur de Baja California Sur.
Durante las próximas 24 horas se esperan lluvias puntuales muy fuertes, de entre 50 y 75 milímetros, principalmente en el sur de la entidad.
El riesgo no se limita a la cantidad de agua. Las precipitaciones intensas pueden provocar inundaciones en zonas bajas, aumento en los niveles de ríos y arroyos, corrientes repentinas, deslaves y caída de rocas en regiones montañosas.
En carreteras y vialidades, la combinación de lluvia y reducción de visibilidad puede incrementar el riesgo de accidentes, por lo que las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios durante los periodos de mayor precipitación.
VIENTO Y OBJETOS SUELTOS, OTRO FACTOR DE PELIGRO
Las costas sudcalifornianas también enfrentarán viento sostenido de entre 30 y 40 kilómetros por hora, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora.
Aunque estas velocidades no corresponden a la intensidad máxima registrada en el centro del huracán, sí pueden ocasionar problemas localizados, particularmente en estructuras ligeras y objetos que no estén correctamente asegurados.
Ramas, anuncios, mobiliario de exteriores, macetas y otros objetos pueden ser desplazados por las ráfagas. También existe mayor riesgo para motociclistas, ciclistas y vehículos de grandes dimensiones que circulen por zonas expuestas.
Por ello, la prevención no debe concentrarse únicamente en las comunidades situadas frente al mar: las condiciones de viento pueden generar incidentes incluso lejos del centro del sistema.
EL MAR SERÁ UNO DE LOS PRINCIPALES RIESGOS
Uno de los efectos más extensos de Rachel será el incremento del oleaje a lo largo de varios estados del litoral del Pacífico.
En Baja California Sur se prevén olas de entre 3 y 4 metros, mientras que en las costas de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima el oleaje podría alcanzar entre 2 y 3 metros.
Estas condiciones pueden generar corrientes de retorno y volver especialmente peligrosas las playas, escolleras, rompeolas y zonas rocosas.
El riesgo existe incluso si las condiciones meteorológicas en tierra parecen relativamente tranquilas. Por esa razón, la recomendación para la población es evitar ingresar al mar y atender las restricciones que establezcan las autoridades marítimas.
Pescadores, prestadores de servicios turísticos y propietarios de embarcaciones menores deberán permanecer atentos a las instrucciones de las capitanías de puerto, ya que las condiciones de navegación pueden cambiar conforme evolucione Rachel.
¿DÓNDE LLOVERÁ ESTE DOMINGO?
Las precipitaciones se esperan en:
- Nuevo León
- Tamaulipas
- San Luis Potosí
- Querétaro
- Hidalgo
- Puebla
- Veracruz
- Oaxaca
- Chiapas
- Tabasco
- Coahuila
- Campeche
- Guanajuato
- Estado de México
- Ciudad de México
- Morelos
- Tlaxcala
- Yucatán
- Quintana Roo
RACHEL SE ALEJARÁ, PERO NO DESAPARECERÁ DE INMEDIATO
El escenario previsto por el SMN apunta a que Rachel continuará desplazándose mar adentro y, posteriormente, comenzará un proceso gradual de debilitamiento.
Para la tarde de este domingo, el ciclón todavía se mantendría como huracán categoría 2, aproximadamente a 555 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lázaro, Baja California Sur, con vientos sostenidos estimados en 170 kilómetros por hora y rachas de 205 kilómetros por hora.
El lunes 5 de octubre seguiría como categoría 2 durante la mañana, pero por la tarde se prevé su descenso a categoría 1, cuando se encuentre aproximadamente a 700 kilómetros al suroeste de Cabo San Lázaro.
La evolución estimada es la siguiente:
- Lunes 5 de octubre, 18:00 horas: huracán categoría 1, con vientos de 150 km/h.
- Martes 6, 06:00 horas: huracán categoría 1, con vientos de 140 km/h.
- Miércoles 7, 06:00 horas: huracán categoría 1, con vientos de 120 km/h.
- Jueves 8, 06:00 horas: tormenta tropical, con vientos de 100 km/h.
- Viernes 9, 06:00 horas: tormenta tropical, con vientos de 85 km/h.
La previsión mantiene el centro de Rachel sobre el Pacífico, alejándose progresivamente de la península de Baja California.
EL ALEJAMIENTO NO SIGNIFICA QUE TERMINE EL RIESGO
El hecho de que Rachel no tenga previsto tocar tierra directamente en México no elimina los efectos asociados a su circulación.
La experiencia con sistemas tropicales muestra que el peligro puede mantenerse en forma de lluvias, oleaje, corrientes marinas y ráfagas de viento aun cuando el centro del ciclón se encuentre a cientos de kilómetros de la costa.
Por ello, el principal desafío para las autoridades será mantener la vigilancia sobre las zonas costeras y evitar que el alejamiento del huracán genere una falsa sensación de seguridad.
La población del sur de Baja California Sur y de los estados del Pacífico afectados por el oleaje deberá mantenerse atenta a las actualizaciones oficiales de Conagua, el SMN y Protección Civil.










































