La activista Micaela Cabañas, hija del maestro rural y guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, calificó como una “burla hacia las víctimas” el homenaje que autoridades de Guerrero rindieron a Rubén Figueroa Figueroa, exgobernador priista señalado como responsable de persecuciones, asesinatos y desapariciones durante la Guerra Sucia.
En entrevista con Los Periodistas, programa transmitido por SinEmbargo Al Aire, Cabañas expresó su repudio ante el acto cívico organizado el pasado 9 de noviembre en el municipio de Huitzuco, donde autoridades estatales y municipales conmemoraron el 117 aniversario del natalicio del “Tigre de Huitzuco”.
“Es una burla hacia las víctimas, es una burla a quienes hemos padecido ese gobierno. Me da asco decir su nombre. Es una falta de respeto a todas las víctimas y sobrevivientes que vivimos y padecimos todo lo que él nos generó en Guerrero”, declaró con visible indignación.
EL TIGRE DE HUITZUCO Y SU SOMBRA EN LA HISTORIA DE GUERRERO
Rubén Figueroa Figueroa gobernó Guerrero entre 1975 y 1981, un periodo marcado por la represión contra movimientos campesinos, estudiantes y militantes de las guerrillas encabezadas por Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas.
Durante su mandato, se le atribuyen asesinatos, desapariciones forzadas y persecución sistemática de disidentes políticos.
Pese a ese historial, el acto oficial contó con la presencia del delegado de Gobierno en la región Norte, Rodolfo Jesús Martínez Méndez, y del director de Educación municipal, Horacio Astudillo Barrios, en representación del alcalde Eder Nájera Nájera, ambos de Morena. En el presidium estuvo también Rubén Figueroa Alcocer, hijo del homenajeado y exgobernador señalado por las masacres de Aguas Blancas y El Charco.
El evento fue duramente cuestionado por sobrevivientes de la Guerra Sucia y familiares de desaparecidos, quienes consideraron el homenaje una afrenta a la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.
“IGNORANCIA Y FALTA DE SENSIBILIDAD HISTÓRICA”
Para Micaela Cabañas, el homenaje refleja una falta de conocimiento histórico y sensibilidad política por parte de quienes hoy gobiernan Guerrero.
“Fue una grave equivocación de la persona que dirige las actividades cívicas. No se trata de conmemorar por conmemorar. El desconocimiento y la ignorancia les ganó”, señaló.
“Yo solo puedo exigir justicia, lo que siempre hemos exigido las víctimas, y esto no forma parte de la justicia: conmemorar a asesinos, genocidas. No puede ser, estamos indignados.”
La hija del líder guerrillero criticó que un gobierno que se autodefine como de izquierda y heredero de las luchas sociales rinda tributo a quienes representaron la represión estatal.
“No puedo aplaudir al gobierno que hoy representa a la izquierda. Están muy mal informados, no conocen la historia del estado que gobiernan. Es doloroso que ellos estén al frente. Esos funcionarios deben ser destituidos.”
NEGADO EL HOMENAJE A LUCIO CABAÑAS
Micaela recordó que en 2024, al cumplirse 50 años del asesinato de su padre, solicitó al gobierno de Guerrero un homenaje cívico en su comunidad, pero la petición fue rechazada.
“El año pasado pedí muy encarecidamente que se le diera un homenaje, pero el día 2, justo cuando iba a empezar la marcha y el evento, me dijeron que la Gobernadora no autorizó”, relató.
El contraste —honrar a un represor y negar tributo a un luchador social—, afirmó, muestra el doble discurso del poder político actual.
“Me enoja y me entristece que muchos tuvieron que morir para que hoy quienes se dicen herederos de las luchas sociales nos den una puñalada por la espalda”, lamentó.
EL SILENCIO OFICIAL Y LA AUSENCIA DE DISCULPAS
A pesar de la indignación pública, ninguna autoridad ha ofrecido una disculpa. Micaela Cabañas reprochó la falta de responsabilidad moral y política de los funcionarios involucrados.
“Muchos murieron, muchos somos víctimas de esa persona y no damos crédito a lo que sucedió. Lo peor es que a quien le corresponde dar una disculpa, no ha salido a dar la cara. Queremos que la dé.”
Analistas y activistas han coincidido en que el homenaje constituye una reivindicación simbólica del autoritarismo y una traición al legado de las luchas populares en Guerrero, un estado aún marcado por la impunidad y la deuda histórica con las víctimas de la represión.
ENTRE LA MEMORIA Y EL OLVIDO
El reclamo de Micaela Cabañas no solo evoca el pasado, sino que interpela el presente político. Para ella, recordar a los responsables de la represión con honores oficiales significa dar la espalda a la justicia y a la memoria colectiva.
“No se puede construir un futuro democrático honrando a quienes asesinaron al pueblo”, concluyó.
La polémica abre nuevamente el debate sobre la falta de políticas de memoria en México y la necesidad de reconocer a las víctimas de la Guerra Sucia, una herida que aún sigue abierta medio siglo después.
Con información de Sinembargo










































