Al menos durante los siguientes tres años, lo videos del C5 y la investigación sobre la explosión de una pipa en Iztapalapa no podrán ser del conocimiento público. La versión del gobierno morenista atribuye el accidente a un error del conductor, testigos e imágenes difundidas contradicen esta narrativa.
A través de una solicitud de transparencia respondida por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó la reserva y abrió nuevas interrogantes sobre la verdadera causa del siniestro.
La Fiscalía ha decidido mantener bajo reserva durante tres años los videos del sistema de vigilancia C5 y la carpeta de investigación relacionada con la explosión de una pipa de gas ocurrida el pasado 10 de septiembre en Iztapalapa.
BACHES, Y LA VERSIÓN OFICIAL
De acuerdo con información publicada por el medio Emeequis, la institución encabezada por Bertha Alcalde insiste en que el accidente fue causado exclusivamente por la forma de conducción del chofer de la pipa, negando que existieran condiciones previas de riesgo en la zona, como baches o deficiencias estructurales en la vialidad.
Sin embargo, esta versión contrasta con imágenes difundidas por ese mismo portal que muestran que el vehículo transitaba a velocidad moderada, además del testimonio de testigos presenciales que aseguran que no se desplazaba de manera imprudente al momento del siniestro.
En respuesta a la petición de acceso a los materiales visuales del accidente, la Fiscalía indicó que dicha información permanecerá clasificada hasta dentro de tres años. “No es óbice señalar, que el período de reserva de la información será de tres años, contados a partir de su clasificación, quedando su conservación, guarda y custodia a favor de la Fiscalía de Investigación Territorial en Venustiano Carranza”, señaló el documento CGIT/CA/300/2748-2/2025-09.
QUE REVELAR PORMENORES REPRESENTA UN RIESGO
Además, justificó la negativa de entregar la carpeta de investigación argumentando que revelar dicha información podría representar un riesgo para el desarrollo del caso y para la localización de los posibles responsables, aunque el medio solicitante nunca pidió esa carpeta, sino únicamente los videos del siniestro.
BERTHA ALCALDE CANTINFLEA
A lo anterior se suman declaraciones contradictorias por parte de la fiscal Bertha Alcalde. El 15 de septiembre afirmó que la pipa iba a una velocidad del orden de los 50 kilómetros por hora, superando el límite permitido de 40 km/h. No obstante, tras los reportajes publicados por Emeequis, donde se presentan videos y análisis que muestran que el camión se desplazaba a una velocidad menor, la fiscalía ajustó su versión el 30 de septiembre, asegurando que los registros de GPS señalaban una velocidad de entre 44 y 46 km/h, coincidente con lo señalado por peritos.
Pese a que la fiscalía sostiene que el asfalto estaba en condiciones óptimas y que la causa del accidente fue el impacto contra una barrera divisoria que provocó el volcamiento del vehículo, lo cierto es que un socavón se formó justo en la zona del siniestro días después de la explosión










































