Una narcomanta acompañada de al menos una cabeza de cerdo fue localizada en Tecate, Baja California, en un nuevo mensaje de intimidación dirigido contra altos funcionarios de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El mensaje señala directamente a la fiscal estatal, María Elena Andrade Ramírez, y al coordinador de Gabinete de la dependencia, Juan Carlos Buenrostro Molina, además de mencionar al comisionado de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Ángel Aispuro Sandoval, y a otros agentes.
La amenaza fue localizada durante la madrugada del domingo en un puente de la Vía Rápida Oriente, en la delegación La Mesa, cerca del Hospital General de Tijuana. Elementos de la Policía Municipal acudieron inicialmente al sitio y retiraron el material.
ACUSACIONES SIN CONFIRMAR
El contenido de la manta lanza graves acusaciones contra funcionarios y agentes de la Fiscalía. Entre otros señalamientos, los responsabiliza —sin que exista confirmación oficial de esas imputaciones— de presuntamente vender plazas, extorsionar y apropiarse de cargamentos de droga.
El mensaje estaba dirigido inicialmente a Buenrostro Molina, a quien exigieron controlar a integrantes de la corporación. Posteriormente, lanzó un señalamiento directo contra la fiscal estatal para que intervenga ante las conductas atribuidas a sus colaboradores.
También fueron mencionados los agentes Saavedra Tanori y Montecillos, a quienes el mensaje acusa de presuntamente robar droga y mantener disputas con grupos criminales.
Las acusaciones forman parte del contenido de una amenaza cuya autoría y veracidad no han sido confirmadas por las autoridades.
UNA AMENAZA CON ANTECEDENTES
El episodio ocurre además en un contexto de antecedentes similares. En agosto de 2024, otra manta acompañada de restos de un animal fue colocada en el parque Miguel Hidalgo, en el centro de Tecate.
Además, en aquella ocasión, el mensaje fue atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y también estaba dirigido contra Andrade Ramírez y Buenrostro Molina.
En ese momento, la fiscal declaró que este tipo de acciones buscaban generar temor y aseguró que su trabajo al frente de la institución continuaría pese a las amenazas.
La nueva manta, sin embargo, aparece nuevamente acompañada de restos animales y utiliza un lenguaje abiertamente intimidatorio.
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS?
Uno de los principales puntos pendientes para las autoridades será establecer quién colocó la manta y la cabeza de cerdo, así como determinar si el mensaje corresponde realmente a alguna organización criminal.
Hasta ahora, no existe una confirmación oficial sobre la autoría ni sobre la identidad de quienes realizaron la colocación.
El hecho deberá ser investigado para determinar si se trata de una amenaza aislada, una disputa entre grupos delictivos o un intento de presionar a funcionarios encargados de la seguridad y procuración de justicia en Baja California.
EL MENSAJE ELEVA LA TENSIÓN
Más allá de las acusaciones contenidas en la manta, la utilización de restos animales como elemento de intimidación evidencia el nivel de violencia simbólica empleado por grupos que buscan enviar mensajes públicos a autoridades y rivales.
La gravedad del caso no sólo radica en las amenazas contra servidores públicos, sino también en las acusaciones de posibles actos de corrupción y vínculos con actividades criminales que deberán ser esclarecidas mediante investigaciones formales y no únicamente a partir de mensajes dejados en espacios públicos.
Por ahora, corresponde a las autoridades determinar el origen de la amenaza, identificar a los responsables y, en su caso, investigar cada uno de los señalamientos realizados contra funcionarios y agentes.










































