La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) revisará de manera individual los casos de aspirantes que no fueron convocados al examen de control presencial. Luego de que algunos jóvenes cuestionaran su exclusión y sostuvieran que cumplían con los requisitos establecidos para participar en esta segunda evaluación del proceso de ingreso a licenciatura.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que los estudiantes tienen derecho a conocer las razones de la determinación, Y que su situación sea analizada antes de que concluya el proceso de asignación de lugares.
La revisión adquiere especial relevancia porque cualquier error atribuible directamente a la institución podría modificar la situación de los aspirantes afectados.
LA UNAM ADMITE QUE DEBE REVISAR CADA CASO
Lomelí explicó que, de acuerdo con la información disponible hasta ahora, en los casos revisados se detectó alguna irregularidad que llevó a suspender la participación de los aspirantes.
Sin embargo, aclaró que esto no cierra la posibilidad de una revisión.
“En todos los casos se detectó alguna falta que llegó a la suspensión, pero tienen derecho a que se revise y que ellos junto con las autoridades (…) revisen la causa”, explicó el rector.
Con ello, la Universidad abre la puerta para analizar si las medidas aplicadas fueron correctas. Además, si las circunstancias que llevaron a la suspensión corresponden efectivamente a una responsabilidad de los jóvenes.
SI HUBO ERROR, LES DEVOLVERÁN EL DERECHO
Uno de los puntos centrales planteados por el rector es que la Universidad no descarta corregir sus propias decisiones si durante la revisión se encuentra alguna falla administrativa o procedimental.
“Si hubiera algún error atribuible a la Universidad, bueno, pues entonces será restablecido su derecho”, afirmó Lomelí.
La declaración coloca el proceso bajo una revisión que deberá ser particularmente cuidadosa, pues para los aspirantes involucrados no se trata únicamente de una evaluación más, sino de una posibilidad de ingresar a una de las instituciones públicas de educación superior más demandadas del país.
EL TIEMPO JUEGA EN CONTRA
La revisión deberá concluir antes de que se publiquen los resultados del examen de control.
El rector señaló que las citas y revisiones tendrán que desahogarse durante las próximas semanas para que la Universidad pueda tomar una decisión antes de cerrar el proceso.
“Por eso todas las citas se deben de desahogar en estas semanas para que estemos en posibilidad de que esto se resuelva antes de la publicación de resultados”, indicó.
El plazo es importante porque una resolución posterior a la publicación de resultados podría generar nuevas complicaciones para quienes reclaman haber sido excluidos injustamente.
UN PROCESO BAJO PRESIÓN
La controversia ocurre después de que aspirantes que habían obtenido un lugar en la UNAM protagonizaran protestas, incluido el cierre de Insurgentes Sur. Esto, luego de que se les solicitara presentar un examen de control.
La decisión generó inconformidad entre algunos estudiantes. Quienes cuestionaron las condiciones bajo las cuales fueron llamados a una nueva evaluación.
Ahora, la Universidad tendrá que demostrar que las revisiones se realizan con criterios claros y que cada caso recibe una respuesta sustentada.
Más allá de la discusión sobre las reglas del examen, el punto crítico será determinar si las suspensiones estuvieron plenamente justificadas. O si hubo errores institucionales que afectaron el derecho de algún aspirante.
LA DECISIÓN FINAL AÚN NO ESTÁ ESCRITA
Por ahora, los aspirantes inconformes deberán esperar la revisión de sus casos.
La UNAM sostiene que existen motivos identificados para las suspensiones, pero también reconoce que las personas afectadas tienen derecho a que esas decisiones sean revisadas.
La posibilidad de restituir derechos si se acredita una equivocación institucional representa una salida para quienes consideran que fueron excluidos injustamente. Aunque el desenlace dependerá de cada expediente.
El desafío para la Universidad será resolver las inconformidades antes de publicar los resultados, con transparencia suficiente para evitar que una disputa sobre el procedimiento termine opacando el proceso de ingreso.












































