El Colegio de Bachilleres de Tabasco (Cobatab) informó que, al iniciar el actual semestre escolar, se tiene registro de 70 alumnas embarazadas dentro de su matrícula de 63 mil estudiantes. Así lo dio a conocer el director general de la institución, Fernando Irys Hernández, al precisar que los casos se concentran principalmente en los primeros tres semestres del nivel medio superior.
“Ya hicimos la encuesta y traemos 70 embarazadas. Puede parecer un número bajo, pero son 70 vidas que tenemos que atender y orientar”, expresó el funcionario.
EMBARAZO ADOLESCENTE, UNA PROBLEMÁTICA QUE SE MANTIENE
Aunque el fenómeno no es nuevo, las cifras revelan que el embarazo adolescente sigue presente en las aulas del sistema público de educación media superior en Tabasco. Según el propio titular del Cobatab, el mayor número de casos se detecta entre alumnas de 15 a 17 años, lo que indica que muchas ya ingresan a esta etapa educativa con escasa o nula información sobre salud sexual y reproductiva.
El funcionario destacó que la atención no debe ser solo estadística, sino integral. En este sentido, Cobatab ya trabaja con personal psicólogo en los planteles, y se ha coordinado con la Secretaría de Salud para impartir talleres psicosociales como parte de una estrategia preventiva.
EDUCACIÓN SEXUAL, ¿TEMA SUPERADO O PENDIENTE?
Fernando Irys indicó que el nuevo modelo educativo demanda que los docentes aborden conductas sociales relevantes, entre ellas la sexualidad. Reconoció que si bien Cobatab recibe a los estudiantes después de la secundaria, el abordaje del tema desde niveles básicos sigue siendo insuficiente en muchos casos.
“No es un tabú ni un mito. La salud sexual debe ser parte de su formación integral”, sostuvo. En este sentido, subrayó que la asesoría y la concientización en los planteles “se realiza a diario”.
CONTEXTO SOCIAL Y FAMILIAR, FACTORES CLAVE
Diversas voces en el estado, como la del Obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas, han señalado que el embarazo adolescente es un fenómeno que tiene su raíz en la falta de formación dentro del entorno familiar.
Por otra parte, la opinión pública sigue dividida entre quienes responsabilizan a la escuela, la familia o la sociedad en general, mientras el problema sigue afectando el presente y futuro de cientos de jóvenes.
MÁS ALLÁ DE LOS NÚMEROS
Aunque 70 casos puedan parecer pocos frente a una matrícula de más de 60 mil estudiantes, cada embarazo representa una historia con implicaciones personales, familiares, educativas y de salud pública.
El desafío para las instituciones no solo radica en registrar los casos, sino en garantizar el acompañamiento integral para que las adolescentes puedan continuar sus estudios y acceder a servicios adecuados de salud y orientación.
La situación también refleja la necesidad de reforzar la educación sexual integral como una herramienta para la prevención, más allá de enfoques morales o religiosos.










































